Esto es lo que prepara Facebook tras la función de compra en Instagram

Ya es posible efectuar compras en Instagram sin abandonar la 'app'. ¿Estamos ante el nuevo gran negocio de Facebook? ¿Disparará las compras compulsivas? ¿En qué lugar queda Twitter?

Imaxtree

No han pasado ni diez años desde que nació Instagram, y ya ha transformado el mundo de la moda por completo. Según Business of Fashion, esta red social supone "el 65% de la razón de ser de un desfile". La iluminación, el decorado, la disposición de los asientos... todo está dirigido a optimizar los planos que se comparten. ¿El motivo? La viralización de las imágenes y vídeos en la app, que revalorizan exponencialmente estos espectáculos al filtrarse por una mirada ajena a la del diseñador. De hecho, el CFDA (Consejo de Diseñadores de Moda de América) concedió el Media Award a Instagram en 2015, un premio que tradicionalmente se otorga a periodistas o fotógrafos de moda.

Por otro lado, gozar de notoriedad en Instagram es clave para los profesionales de la industria: tanto para los diseñadores como para las modelos, el número de seguidores suele ser determinante a la hora de lograr un contrato y fijar sus honorarios. A fin de cuentas, esta red social constituye una herramienta de comunicación prodigiosa para las firmas de moda –gratis (también para su audiencia), y con un control absoluto de las publicaciones–. A esto se añade ahora una novedad: Instagram también es un canal de venta.

 

Del 'like' al 'buy'

Según la compañía, 130 millones de personas al mes tocan la pantalla de sus teléfonos, lo que supone un enorme crecimiento: 'solo' eran 90 millones en septiembre. De ahí que, desde 2016, Instagram haya estado intentando monetizar los crecientes hábitos de compra online mediante dispositivos móviles de los consumidores. Y por fin lo ha conseguido. Durante el pasado Día del Padre (justo antes del Día de la Felicidad), la plataforma anunció una nueva función que permitirá a los usuarios efectuar compras y completar el pago directamente en la aplicación, sin tener que abandonarla.

Al hacer clic en un producto que se puede comprar en Instagram, ya no se desplegará una página con la opción "ver en el sitio web" (obligando a adquirir el producto en el site externo donde esté a la venta), sino una que diga "comprar en Instagram" (o algo similar, ya que la nueva actualización solo está disponible en EE. UU., por ahora), tal y como se muestra en la imagen superior. Tras efectuar la primera compra, la plataforma almacena la información y detalles de pago y envío (de forma segura) para futuras compras.

Aunque está en versión beta, ya están a bordo más de 20 marcas y tiendas, que van del lujo –Prada, Dior, Balmain, Burberry– al mass market –Zara, H&M, Uniqlo–, pasando por el mundo de la belleza –Nars, Mac, Kylie Cosmetics–. A cambio, Instagram cobrará una tarifa a los vendedores. Si ya resultaba tentador comprar ropa que veías en Instagram, imagina cuando puedas hacerlo en dos clics... El comercio electrónico nunca habrá sido tan fluido. ¿Y sabes cuál es la otra buena noticia para las marcas? Al fin sabrán con toda exactitud hasta qué punto se traducen en ventas (¡o no!) las colaboraciones que acuerdan con influencers en esta red social.

 

Algo aun más grande

Con el descenso del tráfico en Facebook, la matriz de Instagram espera que el comercio y los pagos representen el futuro de la empresa, y así lo ha comunicado. En principio, la información de pago almacenada solo se utilizará en Instagram, aunque quizá más adelante se acabe extendiendo a otras aplicaciones del grupo. De hecho, también está trabajando en una aplicación de compras independiente, según ha publicado The Verge. La nueva función de Instagram "es solo una parte de nuestra inversión a largo plazo en el shopping", ha declarado la compañía.

 

Mientras tanto, en twitter...

¿Recuerdas a @Diet_Prada, el dúo de instagrammers que analiza al detalle colecciones y alfombras rojas, denuncia copias y apoya a los pequeños diseñadores? La crítica de moda los acusa de haber muerto de éxito, de haberse vendido. Así, parece que la alta cultura de la moda se ha mudado definitivamente a High Fashion Twitter. Con @Balenciogre, @Jacquemuslut o @Diorcouturepoor como miembros destacados, esta comunidad fraguada en 2014 se dedica a discutir con criterio formado sobre el legado de Karl Lagerfeld o moda ética, poner a caldo a muchos diseñadores o defender la edad dorada de Margiela. Para que te hagas una idea de a qué nivel se sitúa, el grupo destapó los escándalos de abusos sexuales que azotaron hace un año la industria. Instagram es la red social de clientes y marcas; Twitter, la de su voz crítica.

 

Zara
 Y un (indit)extra

Coincidiendo con el bicentenario del Museo del Prado, Zara ha lanzado Becoming a work of art, una colección para hombre en edición limitada inspirada por muchas de las obras del museo. Las tres Gracias, Las Meninas o El emperador Carlos V con un perro se estampan en camisetas y sudaderas acompañados de divertidos mensajes, luciendo la cultura de los memes como tendencia. El diseño sobre estas líneas, por ejemplo, reza: "¿Alguien ha dicho 'que empiece la fiesta'?". Las redes sociales constituyen una fuente constante de (micro)tendencias de moda. Lo curioso es que una expresión humorística nacida en Facebook y Twitter –que aparentemente nada tiene que ver con la moda– acabe colgando en una percha de Zara.

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