Al descubierto: el secreto que guarda el vestido de novia de Jackie Kennedy

Jackie Kennedy continúa siendo uno de los grandes iconos de la moda de la historia. El traje rosa de Chanel que llevaba el día del asesinato de JFK, el dos piezas en tweed rojo y, por supuesto, su traje de novia, han quedado grabados en nuestra retina y en la memoria colectiva. Te descubrimos las curiosidades de un diseño que marcó una nueva era.

Jackie Kennedy era un ícono de estilo incluso antes de asumir oficialmente el papel de primera dama, inspirando innumerables mujeres y diseñadores, e instaurando importantes tendencias cada vez que salía con un nuevo conjunto monocromático de Chanel o un nuevo sombrero. Pero, su reinado como reina de Camelot fue solo el comienzo para Jackie O, como se la conoció después de su matrimonio con Aristóteles Onassis en 1968.

Con la naturalidad que tanto le caracterizaba, la ex primera dama marcó el comienzo de una nueva era centrada en los maxi ondulados, y vestidos y trajes inspirados en la moda masculina. Y, por supuesto, estrenó un nuevo accesorio, que hoy en día estamos muy acostumbrados a ver: las gafas de sol en clave maxi. A finales de los 70, enviudada (una vez más), Jackie se centró en su carrera como editora de libros y adoptó un estilo de mujer de negocios. En 2020, año que hubiese cumplido 91 años, el estatus de Jackie como prescriptora de estilo sigue siendo innegable, a pesar de la insistencia del presidente Donald Trump de que este título ha sido asumido y heredado por su mujer Melania.

Jackie Kennedy boda
Gtres

El 12 de septiembre de 1953, la iglesia de St. Mary de Newport, en Rhode Island, se adornó con cientos de gladiolos rosas y crisantemos blancos para celebrar la boda de los Kennedy. El enlace ha sido y es considerado como uno de los eventos de la alta sociedad más bellos  de todos los tiempos. Solo ocho años más tarde, John F. Kennedy se convirtió en el 35 presidente de los Estados Unidos y su mujer, una de las figuras más relevantes de la moda internacional.

El vestido que Kennedy lució para un día tan especial estaba confeccionado en tafetán de seda color marfil, escote retrato, corpiño decorado con drapeado oblicuo y una amplia falda de estilo princesa con bandas entrelazadas y rosetones bordados a mano. Por su parte, el velo estaba confeccionado en tul y decorado con detalles de plumeti y encaje, así como bordados a modo de ribete y salpicado con motivos florales, sostenido por racimos de azahares. Un look ceremonial que se ha quedado grabado en nuestra retina y en la historia de la moda del siglo XX.

Cuando a Jackie se le preguntó por el nombre del diseñador o diseñadora que había imaginado su vestido de novia, prefirió mantenerlo en el anonimato. Años más tarde se reveló el nombre de la creadora, Ann Lowe, una diseñadora de origen afroamericano que se convirtió en una de las mujeres más buscadas del mundo. Sin embargo, después de darse a conocer, tuvo que enfrentar una acusada discriminación racial y machista, mientras trabajaba para las familias más acaudaladas y elitistas de Estados Unidos.

Lowe procedía de una familia dedicada al diseño de moda. Su abuela, Georgia Cole, confeccionó ropa para la dueña de la plantación donde trabajaba hasta ser liberada en 1860, y su madre, Jane Lowe, se dedicó al bordado. Por su parte, tras el repentino fallecimiento de su madre en 1914, Lowe se hizo cargo del negocio y herencia familiar, y comenzó a vestir a la Primera Dama de Alabama. Años más tarde, una mujer de mayor prestigio, Jackeline Kennedy, requirió de su infinito talento.

Según fuentes cercanas a la ex primera dama, Jackie quería un vestido sencillo y discreto, después de haberse inspirado en una visita reciente a París, pero los Kennedy no estuvieron de acuerdo. Se dice que el padre de JFK, Joe Kennedy, tuvo que aprobar todos los detalles de la boda, incluido el vestido. 

Diez días antes del enlace, una de las tuberías del taller de Lowe se rompió y destruyó por completo el diseño de novia y nueve de los 15 trajes encargados para las damas de honor. Solo en el vestido de Jackie se habían empleado más de dos meses de trabajo y 50 metros de tafetán de seda. El equipo de la diseñadora trabajó día y noche, sin descanso, para rehacer todas las piezas perdidas, lo que supuso un dividendo negativo en sus cuentas con pérdidas que superaron los 2.000 dólares.

A raíz de la boda y sin tener conocimiento de lo que pasó en el taller con su vestido de novia, Jackie y Lowe forjaron una relación de amistad que duró hasta la muerte de Onasis. En 1965, el negocio de la diseñadora comenzó a perder dinero, sumando una deuda de miles de dólares, pero un benefactor anónimo intervino para salvar su negocio. Un mesías que pudo ser Kennedy. Según confirmó Smith: "Ann siempre sintió que fue Kennedy, y me gusta pensar que lo fue y que lo hizo porque se enteró del desastre del vestido de novia y de la integridad de Ann para corregir la situación”.

Sergio E. González

Sergio E. González

Cuando era pequeño una de las cosas que más me gustaba era sentarme a coser con mi abuela Mercedes, modista y patronista. Pero, con los años me olvidé del ruido de la máquina de coser y decidí que a mi lo que me gusta es contar ideas sobre moda, arte y belleza, ya sea con palabras, imágenes, con campañas de publicidad o con señales de humo… lo mío es comunicar. Pero no todo se resume a eso, también me gusta el café con hielo, los perros salchicha, la paella de mi madre y leer poemas de Lorca.

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