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El ‘vestido Elvis’ de Diana de Gales: la historia detrás de un diseño perfecto para una novia actual

Durante su etapa como princesa de Gales, Lady Di abrazó y vistió la moda más vanguardista con diseños tan arriesgados que sirven de inspiración 39 años después de su matrimonio.

Lady Di: vestido Elvis
Getty Images

29 de julio de 1981, el pueblo británico se agolpaba en las inmediaciones de la Catedral de San Pablo de Londres, a la espera de la boda real más esperada de la historia moderna. Han pasado 39 años desde que Lady Di y Carlos se dieron el 'sí, quiero', un matrimonio aparentemente feliz que escribiría un guion de tragedia griega con un final trágico que todos recordamos, en París. Fue una boda de princesas, de cuento de hadas y también fue bautizada como la boda del siglo: más de 2.000 invitados presenciaron el enlace desde dentro, dos millones de personas salieron a la calle para ver a los príncipes de Gales desfilar y cerca de 750 millones de personas siguieron la ceremonia por televisión.

Las imágenes y videos de la boda corrieron como la pólvora y la foto de los recién casados besándose en el balcón del palacio de Buckingham fue portada de los principales medios británicos e internacionales. Después de años buscando a la candidata adecuada, con previa autorización de su madre, la reina Isabel II, el príncipe Carlos (32 años) se enamoró de Diana Frances Spencer, que gozaba del beneplácito del pueblo británico. Había unanimidad y ella rápidamente comenzó a robar protagonismo a su marido, ganándose un título más importante que el de princesa de Gales, la princesa del pueblo.

Lady Di vestido de novia
Gtres

Cuando Lady Di se bajó del coche que la llevó hasta Ludgate Hill, junto a su padre, el mundo se paralizó, no por ver a la novia subir la escalinata de la Catedral de San Pablo, sino por el vestido de novia. Sí, el diseño que vistió Diana ha sido y es uno de los más comentados de la historia. Contradictorio, es el punto de inflexión para amantes y opositores del diseño. O te gusta o lo detestas, pero fue el preludio de lo que la moda de los ochenta tenía preparado para el mundo. De hecho, hay quien defiende su éxito alegando, precisamente, la época en la que fue diseñado. Lo cierto es que esa silueta rompió con la moda hegemónica de la década de 1970 y todas las pautas que marcaban los desfiles del momento. Por otro lado, el exagerado volumen de la falda y los casi ocho metros de largo de la cola tuvieron como resultado un vestido de novia con arrugas.

Elvis dress
@diana.princess.wales

Como escribió Tina Brown, ex editora de la revista Vanity Fair, en la biografía, The Diana Chronicles, aquellos looks extravagantes que la princesa de Gales lucía en la década de 1980 eran solo un reflejo de la estética de la época. Según Brown, Lady Di estaba trabajando muy duro para encajar en el entramado de la familia real británica y su incomodidad era más que evidente. Fue en 1996, después del divorcio con el príncipe Carlos, cuando Diana desempolvó su verdadero estilo. "En la primera mitad de los ochenta, las veces que se equivocó fueron tantas como las veces que lo hizo bien", escribió Brown. "Ella misma lo reconoció cuando en los noventa reorganizó su vestidor para la subasta de Christie's en Nueva York y se maravilló por todos los errores que había lucido”.

Entre todos esos "errores" destinados a recaudar fondos para organizaciones benéficas que luchan contra el estigma del sida y el cáncer, se encontraba uno de los diseños más deslumbrantes y característicos hasta la fecha: el vestido Elvis, apodado así por la propia princesa debido al cuello de la chaqueta bolero a juego.

Elvis dress Diana de Gales
Gtres

Fue con motivo de una visita de Estado a Hong Kong (China), en 1989, cuando el nombre de Diana de Gales apareció por primera vez en las listas de las mujeres con más elegancia y mejor vestidas del mundo, con un vestido de gala que, sin duda, es el vestido de novia perfecto (y que nunca lució). Para la apertura del Centro Cultural de Hong Kong, la princesa recurrió a la diseñadora Catherine Walker, quien imaginó un diseño en honor al rey del rock and roll, Elvis Preysler. Un vestido para otra auténtica reina, la de la moda. Un diseño largo en corte strapless, confeccionado con lentejuelas a juego con el tono blanco roto de la prenda y miles de perlas que suben desde el bajo del vestido hasta el escote palabra de honor. Un vestido perfecto para una boda de noche o de día por su silueta y corte, el cual admite alguna adaptación para dar ese extra de estilo más actual.

La segunda parte del look es aún más sofisticada y deslumbrante: una chaqueta bolero de cuello imperio y mangas francesas. Una construcción sartorial decorada con lentejuelas y perlas en todo el diseño, perfecto para aquellas que busquen una opción menos arriesgada y tradicional.

Sergio E. González

Sergio E. González

Cuando era pequeño una de las cosas que más me gustaba era sentarme a coser con mi abuela Mercedes, modista y patronista. Pero, con los años me olvidé del ruido de la máquina de coser y decidí que a mi lo que me gusta es contar ideas sobre moda, arte y belleza, ya sea con palabras, imágenes, con campañas de publicidad o con señales de humo… lo mío es comunicar. Pero no todo se resume a eso, también me gusta el café con hielo, los perros salchicha, la paella de mi madre y leer poemas de Lorca.

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