Winnie Harlow es el ángel de Victoria's Secret que esperábamos

La modelo que visibilizó el vitilígo, una enfermedad de depigmentación de la piel, es el nuevo fichaje de la marca de lencería. Y promete arrasar.

Winnie Harlow
Getty Images

“¿Qué modelos desfilarán este año para Victoria’s Secret?”. Es una de las preguntas que más expectación genera, y con razón. Algunos tops ya tienen su puesto asignadisimo (Bella y Toni, va por vosotras) en el desfile de lencería que hace soñar al mundo entero y pese a las dificultades que presupone (los criterios son drásticos, como bien te lo puedes imaginar), ponerse las alas, aunque solo sea una vez, sigue siendo uno de los objetivos de muchas modelos.

La canadiense Chantelle Brown Young, conocida como Winnie Harlow, acaba de hacerse con ellas, siguiendo un propósito de mayor inclusión de los cánones de belleza en el desfile. La top sufre de vitíligo, una enfermedad degenerativa de la piel que provoca una despigmentación progresiva, dejando manchas blancas más o menos extensas. Es la primera vez que la firma apuesta por una modelo “diferente”, lejos de su zona de confort. Victoria’s Secret es habitualmente criticada por elegir modelos de mensuraciones extremas, largas melenas y piel impecable, que no abogan por la diversidad.

Winnie Harlow
@cassandranaud

La modelo compartió en sus redes sociales un vídeo, realizado por su amiga y también ángel Elsa Hosk, en el que expresa su medio y estrés antes de realizar la prueba, y por supuesto la emoción del día que recibió la noticia de su selección. Harlow participará en el desfile que se realizará a finales de este año, posiblemente en Nueva York.  Su participación es, además de un gran avance, un lote de consolación ante la renuncia de Alessandra Ambrosio que tras 17 años abandona el desfile y de Blanca Padilla, que este año tampoco formara parte del elenco.

Winnie Harlow es una de los rostros del cambio de los tópicos y cánones de belleza en el mundo de la moda. Aiesha Robinson, April Star y Breanne Race son otras de las modelos que tuvieron que enfrentarse a las críticas y los prejuicios por sus diferencias. Aiesha fue, al igual que Winnie, diagnosticada de vitíligo muy temprano. Se negó a aceptarlo, llegando a plantearse el suicidio. Con el paso del tiempo, ha aprendido a vivir con ello y aceptarse. Un mensaje esperanzador que nos lleva, progresivamente, lejos del déjà-vu.

“Tuve una crisis nerviosa antes de entrar en el casting más destructor de mi vida. Le pedí al conductor que diera dos vueltas antes de entrar en las oficinas de Victoria’s Secret”.

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