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Cara vs. Lily: el duelo de titanes de las musas de Karl Lagerfeld para Chanel

No ha sido Karl Lagerfeld el único, pues también lo hizo Gucci en su última campaña. Desde un planeta muy muy lejano y con inspiración en el cine de ciencia ficción de los 50 y 60, nos presentaba su propuesta para el otoño. ¿Estamos empezando a abandonar los revivals y lo vintage en favor de un mundo fictício y futurista?

Sea o no cierto, Karl Lagerfeld también ha viajado a otros planetas o a un tiempo futuro para presentarnos cómo será, estilísticamente hablando, este otoño según Chanel. De plateados,  glitter y ambientes exquisitamente neutros, va la nueva campaña que el propio Karl Lagerfeld ha fotografiado personalmente.

Musa indiscutible del diseñador, Cara Delevigne no podía faltar en ese shooting que encuentra su inspiración en la ciencia ficción. Pero esta vez, la eterna musa de Karl Lagerfeld viene acompañada de Lily Rose-Depp para enfrentarse a un auténtico duelo de titanes. La compañera embajadora de la marca de Delevigne, con más de una campaña para la maison a las espaldas, parece hacer un buen tándem con ella.

Ambas aparecen enfundadas en prendas que respiran el ADN de Chanel por cada una de sus costuras: desde los famosos collares de perlas que aliñan los looks más chics compuestos por chaquetas y faldas midi, hasta las pinceladas sporty con las chaquetas biker y las mochilas.

Nunca se fueron. De hecho, también tienen su espacio y perfectamente integrado en esta campaña (como lo lleva haciendo durante décadas). Hablamos de las chaquetas de tweed, ese tejido singular e icónico de la firma francesa que nos sorprende temporada tras temporada reinventándose y fundiéndose con los escenarios más insospechados. Admite combinaciones con otros tejidos, tiene sitio en prendas patchwork, encaja en lo chic y lo sporty..¡es imparable!

Mención especial a los accesorios  que vemos en la campaña. Los bolsos y mochilas aparecen en las fotografías en su versión XXL y con un plateado del más inspirador de los escenarios futuristas.  El calzado, que mantiene la forma de bota, encuentra sus caras más opuestas desde el glitter, hasta el más neutro y brillante de los blancos.

Esos mismos tejidos metalizados se extienden a chaquetas y abrigos que se mezclan con el más cálido de los materiales: piel de borrego.