¿Qué piensan los expertos del mundo de la moda sobre los millennials?

Suben a las pasarelas, protagonizan campañas, se les dedica colecciones… Sin ser los mayores consumidores de lujo, esta generación se ha convertido en la única referencia demográfica de la moda en los últimos tiempos. ¿Por qué la industria está obsesionada con ellos? Repasamos las declaraciones y datos más reveladores al respecto.

Por primera vez en la historia, la mayoría de quienes ponen rostro a la publicidad de moda tienen la edad de sus destinatarios. Es el momento de los millennials, aquellos que nacieron entre 1980 y 1995. No solo de los hijos de celebridades (Kaia Gerber, Lily-Rose Depp, Willow Smith…) o de las influencers que reinan en las redes sociales (las buenas y las del resto de tribus) que atienden a esta característica... Si prestas atención, observarás que todas las estrategias de comunicación también parecen dirigidas a esta generación. Por poner un par de ejemplos recientes, Gucci ha hecho público que dispone de un comité de menores de 30 años que se reúnen con el objetivo de captar a otros milénicos, y Dolce & Gabbana acaba de dedicarles un libro, Dolce & Gabbana Generation Millennials: The New Renaissance.

Eso sí: ni aguacates, ni unicornios ni arcoíris. Por mu­cho que se empeñe el marketing, lo cierto es que esta referencia demográfica no posee intereses comunes, y por tanto, no constituye un grupo social. No obstante, la etiqueta millennial se usa con fines comerciales de forma constante. En realidad, si hay algo que defina a los milénicos de verdad es ser los primeros que, al ha­ber crecido con Internet, no conciben su vida sin el online, sin el 2.0. Si a eso le sumas que el 46% de los setecientos millones de usuarios de Instagram sigue marcas de moda y que el 41% tiene entre 16 y 24 años, es posible entender su potencial económico.

Así, aunque hoy en día los mayores compradores de lujo pertenecen a otra generación, los millennials constituyen un enorme nicho de mercado al que las marcas han de prestar atención. Por un lado, con el propósito de crear y mantener engagement con ellos a medida que maduren y, por tanto, aumente su capacidad adquisitiva. Pero también porque ya constituyen la mitad de la clientela de algunas firmas de lujo tradicionales, que gracias a ellos experimentan un crecimiento inusitado.

A continuación, encontrarás opiniones, juicios y datos de todo tipo: escépticos que se resisten a conceder protagonismo a este segmento de población; datos de informes y estudios que explican la situación; y la visión de algunos diseñadores. Claro que, si en algo coinciden los expertos es en que el millennial prefiere no invertir en cosas, sino en experiencias...

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