Cómo vestir (bien) en Ascot

La temporada de carreras está en uno de sus momentos más álgidos, hay que aprovecharlo.

Ascot

Nos gastamos a veces dinero en viajes exóticos y tirando a absurdos y olvidamos que hay planes muy originales que deberíamos tener en cuenta. Y uno de esos es asistir a las carreras de Ascot que son, sean ustedes o no aficionados al turf, desde todo punto de vista (deportivo, folclórico, exótico, antropológico…) alucinantes. Y es que los ingleses, que también, digo yo, tendrán sus trifulcas a nivel de país, sin embargo, cuando se ponen a "ingelsear" o sea a "ejercer de inglés", son únicos. Lo hacen tan bien y tan al unísono que al extranjero le entran unas ganas locas de ser inglés. Es lo que pasa en Ascot, rodeado de señoras tocadas y señores con chaqué, cuando suena el himno británico y desciende en carroza, cual deux ex machina, la reina con su séquito, desde el palacio de Windsor, que no queda lejos. Y todos, ingleses o no, ricos y pobres, monárquicos y republicanos, se quitan el sombrero de copa y dejan que el espíritu británico penetre en su ser sin ningún tipo de problema. Si decidieran ir, aquí apunto algunos consejos útiles para que el dress code no les amargue la velada (y la amargura principal, de no seguirlo, podría ser que no les dejaran entrar):

Para ellas,

Las señoras deben ir tocadas con sombreros con una base de diez centímetros.

Los hombros deberían cubiertos y los tops, deberían tener unos tirantes de no menos de 2,5 centímetros.

Los guantes, aunque no son obligatorios, demuestran «savoir faire».

El largo de la falda debe ser justo a mitad de rodilla. Se aceptan pantalones.

Para ellos

El sombrero de copa, totalmente obligatorio, puede ser gris o negro.Hay que descubrirse al saludar y cuando suene el himno nacional del Reino Unido.

La corbata también es obligatoria y no se aceptan las de plastrón ni los fulares.

El Chaqué puede ser gris o con la americana de color negro, y siempre tiene tres piezas: americana, pantalón y chaleco que puede ser de fantasía (sea eso lo que sea).

Un paraguas no está nunca de más. Si llueve, bien y, si no, es el apoyo perfecto.

Los zapatos deben ser negros. Ni marrones ni bicolores (he visto con mis propios ojos como el chófer de un autobús de japoneses cedía sus zapatos de cordones negros a uno de sus transportados nipones que calzaba unos preciosos, pero prohibidos, oxford perforados bicolores).

PD: Si no les da la máquina para irse a Ascot, nada mejor que pasar el día en el Hipódromo de la Zarzuela de Madrid. Las vista son espectaculares. El nivel de las carreras cada vez mejor y más emocionante. El ambiente, inmejorable. Otro plan buenísimo y muy asequible, espectacular y libre es asistir a las carreras de caballos en la playa de Sanlúcar de Barrameda 821, 22 y 23 de agosto). Si no tienen ustedes ni idea sobre el turf, nada mejor que iniciarse leyendo «El juego de los caballos» (Siruela) de, claro que sí, Fernando Savater.  

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