En busca del vestido perfecto

He aquí la primera parte de un salto al vacío de estilo: me dejo asesorar por cuatro profesionales en el arte de vestir a los demás. Así es como estilistas y 'personal shoppers' hacen su magia.

En busca del vestido perfecto

Es una fiesta de Nochevieja en Milán, habrá gente de la moda y no tengo ni idea de qué ponerme. Necesito ayuda profesional". Con este punto de partida, me acerco a cuatro expertos: una asesora de estilo independiente, el espacio Personal Shopper de El Corte Inglés, los profesionales de la exclusiva tienda Ekseption y una web de alquiler de vestidos. La premisa es que soy completamente inepta para escoger un look de fiesta y el juego es dar ese salto de fe equivalente a llegar a la peluquería y decir "hazme lo que quieras". Pero la asesoría de estilo es un trabajo para el largo plazo, los profesionales no se limitan a colocarme un vestido para una noche, intentan imponer un poco de raciocinio en mi armario, que a día de hoy, y según descubro gracias a ellos, es un baúl esquizofrénico en el que cabe toda inspiración desde Spring Breakers, hasta Miércoles Addams. Por mucho que una tenga vocación de transformista, resulta que sí hay criterios absolutos respecto a las formas y colores. Ahí va un spoiler: el estilo sí es una ciencia exacta.

Asesoría de lujo
La tarifa de Noemí Vázquez oscila entre los 100 y los 300 euros. Noemí Vázquez es una estilista con infinidad de campañas de publicidad, editoriales y catálogos de moda a sus espaldas. Una de sus labores es la asesoría de estilo personal. Tener en cuenta al cliente es una de las reglas. "Un traje con el que no estás cómodo es un disfraz, es como un zapato que te duele", me dice. Me pregunta mis tallas y si cuando me miro al espejo pienso que sobresalen más los hombros o las caderas. Esta será la primera de muchas preguntas que surgen en el proceso y que nunca me había planteado. Por norma, delante del espejo, me limito a asegurarme de que no tengo manchas de pasta de dientes. Concluye que mi silueta es reloj de arena y mis colores los de invierno, es decir, contrastados: negro, gris perla, burdeos, azul Klein... Nuestra siguiente cita es en el atelier del diseñador Santiago Bandrés, Noemí ha elegido para mí varias piezas de su colección. Se decide por un vestido imposiblemente corto, entre María Antonieta y Moulin Rouge. Divertido, pero ¿asumible a mi edad?

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS