Moda -- 101 Consejos

15 vestidos para convertirte en la protagonista de tu oficina

Suena el despertador y no logras ni abrir los dos ojos a la vez, solamente lo necesario como para saber dónde tienes que apagar esa alarma tan molesta. Consigues levantarte y  automáticamente te diriges al armario y te quedas mirando fijamente a toda tu ropa que te sabes de memoria. “¿Qué me pongo para ir a trabajar?” te preguntas cada día, y sin pensar demasiado te decides por lo fácil.

Acabas recurriendo a los básicos para no fallar: unos pantalones negros con una camisa blanca, la camiseta básica que combina perfectamente con los mom fit que tienes en el armario, unos jeans con tu jersey favorito, o ese conjunto que repites a menudo. Y desde luego son unas apuestas acertadas. Pero si lo que quieres es destacar y apostar por ir fashion a la oficina, tendrás que ir más allá.

Los vestidos siempre se consideran una buena elección, desde los informales para tu día a día hasta los más atrevidos para esa cena o fiesta importante. ¿Y por qué no llevarlos a la oficina? Se convierten en una prenda que pasa a ser el protagonista absoluto de tu outfit, lo que significa que no tendrás que romperte la cabeza a la hora de combinarlo si no quieres.

Desde las chaquetas-vestidos que vemos  y veremos por todas partes esta temporada, hasta las flores que convierten tu  look en algo más romántico. Los  cuadros vuelven a estar presentes en esta prenda, al igual que las rayas. Largos y cortos, más serios o más informales. Si sabes escoger conseguirás no vestir aburrida en la oficina, al fin y al cabo es donde más tiempo terminas pasando.

A la espera del frio, las botas XXL, los botines calcetín y unas sneakers negras, son el mejor complemento para tus pies. Y una elección perfecta para todos estos vestidos según tu estilo.  

No pongas más excusas a la hora de elegir look para la oficina. Nosotras te lo ponemos fácil con estas quince opciones de vestidos perfectos para llevar de lunes a viernes. Y lo mejor de todo es que todos ellos son económicos. ¿Qué más puedes pedir?