Moda -- 101 Consejos

Que la lluvia sea la excusa perfecta para lucir un outfit ideal

¡Demos la bienvenida al otoño! Esa etapa de transición entre el verano abrumador que nos ha tocado sufrir y el largo invierno que nos queda por superar. Seamos positivas y veámoslo con cierto optimismo. Es momento para replantearnos muchas cosas y tomar una serie de decisiones, en donde cómo no, la moda ocupa un importante lugar. Es casi de obligado cumplimiento hacer cierta limpieza de nuestro fondo de armario, y seguro que nos sorprendamos al descubrir las numerosas  prendas que se renuevan cada temporada.

Y con su llegada, también nos acompañarán las adoradas u odiadas lluvias. Son días en los que parece que el pijama es nuestro mejor compañero. Película en casa y palomitas en mano. ¿Parece un plan ideal, no? Desde luego que lo es, pero no siempre. También debemos salir, disfrutar del olor a tierra mojada, buscar planes alternativos a encerrarse en una casa y, evidentemente, lucir un outfit plenamente otoñal. Que la lluvia no sea una excusa. Bueno, sí. Pero que lo sea para lucir botas de agua, chubasqueros, gabardinas, gorros,… ¡Paraguas!

Nada de días grises ni de días tristes. La lluvia puede ser divertida, y nuestros looks pueden ayudarnos a lograrlo. Esta temporada se llevarán los colores vivos, y además se mezclarán unos con nosotros aún obteniendo resultados estrafalarios. Fuera miedos a la hora de elegir look, ¡arriésgate! La moda está para eso, para hacerlo entretenido, para divertirse. Y para eso necesitamos inspiración. Creamos a partir de lo que vemos. Tratamos de imitar lo que nos gusta y descartamos lo que nos aborrece. Un método sencillo y práctico.

Nos hemos servido de las modelos del Street Style para saber cuáles son los imprescindibles para los días de lluvia, qué looks son más favorecedores, cuáles son los más prácticos,.. Y por eso queremos ofrecerte una serie de consejos. Muchos ya los conocerás; otros, simplemente, podrán ser fuente de inspiración. Siempre es útil saber ir bien para cada ocasión. De lo contrario, el desastre puede ser inminente. ¡Que no nos pillen desprevenidas!