Ángeles Agrela: ambigüedad calculada

La obra de Agrela (Úbeda, Jaén, 1966) que trabaja con el tejido, el vídeo, la fotografía, la pintura, el dibujo y la obra gráfica, juega de manera icónica y pop con la figura humana y sus disfraces

Ángeles Agrela: ambigüedad calculada

A Ángeles Agrela no le costó empatizar con la propuesta de los stiletti. “Mis obras siempre están muy relacionadas con la moda, el cuerpo, el retrato, la identidad, el disfraz, el querer mostrarse, pero a la vez camuflarse”. La artista busca crear personajes que se caracterizan por su indumentaria y actitudes.

Ángeles Agrela: ambigüedad calculada

“Los zapatos de tacón alto tienen el tipo de connotaciones que me interesan sobre la identidad sexual, las relaciones de poder entre sexos, la necesidad de hacerse notar pero uniformarse a la vez, y cómo todo esto se puede banalizar”.

Suele utilizar modelos a las que fotografía antes de hacer sus dibujos, pero rara vez había prestado atención al calzado. “Me he dado cuenta precisamente a raíz de esta propuesta, lo que ya es una reflexión interesante”. Para preparar esta obra buscó una modelo y realizó una sesión de fotos con distintas ropas y elementos de mobiliario.

“El resultado de subir a una modelo en zapatos es como una operación estética radical que dura lo que la modelo tarda en ponérselos. Y ahí están todas las consideraciones sobre el tacón alto que tienen que ver con las relaciones de poder entre sexos”.

A Agrela no le asusta meterse en los debates complejos: “El supuesto poder que la mujer gana sometiéndose, aunque sea voluntariamente, al estereotipo deseado por los hombres, es un poder solo válido en una sociedad gobernada por ellos. Y esto, a su vez, es contradictorio en un mundo donde mujeres que han alcanzado un alto grado de independencia y poder real siguen encontrando una fascinación irreprimible en un par de tacones”.

Una ambigüedad calculada que ha convertido en el objetivo de esta pintura.

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