Visto en Marie Claire México: Despegando a los 40, según Pedro Zurita

Cuando algunas personas piensan que ya se ha ido la vida para otras tantas apenas comienza. Es el caso de Rosa Oriol de Tous, quien se involucró de lleno en el proyecto de expansión del negocio familiar después de realizarse como madre y esposa

Despegando a los 40

Yo debía tener casi cuarenta años cuando me puse a ver la expansión… la empezamos más o menos en el 85”, recuerda Rosa Oriol de Tous mientras observa el paisaje verde de la Ciudad de México desde el penthouse de uno de los rascacielos de Polanco, vestida de manera impecable y luciendo radiante. Encontrarla fuera de casa es muy común, ya que siempre está supervisando las expansiones, asistiendo a inauguraciones y fomentando una cercanía con mercados que son importantes para la casa joyera Tous, de la cual es cofundadora y embajadora. Han pasado alrededor de 30 años desde que decidió abrir una segunda joyería fuera de Manresa, su ciudad natal. Cuenta que a Salvador, su marido, le costó trabajo convencerlo de abrir la tienda en Barcelona: “Las cláusulas del contrato eran tan complicadas que no quería firmar, y pensaba ‘yo de aquí no me voy sin esto’”. Pero ha sido esa visión que impulsa Rosa lo que ha puesto en el mapa a una firma joyera que forma parte de las compañías más importantes de lujo a escala mundial, posicionándose en el lugar 74 de acuerdo con el estudio Global Powers of Luxury Goods 2015 de la firma consultora Deloitte, por encima de empresas como Roberto Cavalli, Lanvin y Mullberry Group. La visión con la que ha llevado a la joyería –de la mano del resto de su familia– hasta donde se encuentra ahora, no fue aprendida en prestigiosos centros de estudio en Estados Unidos, sino de una capacidad de observar con agudeza su día a día. “Mi aprendizaje fue la tienda; mis clientas llegaban con recortes de revistas de Italia, de cosas que les gustaban de sus viajes. Para mí, el dinero nunca ha sido lo más importante, claro que se necesita, porque si no, no podrías hacer nada, ¿no?, pero lo más importante era cuando fabricaba algo y se vendía. También observaba que, de repente, las tendencias cambiaban, que de pasar del oro amarillo ahora la gente buscaba las piezas en oro blanco. Ahí también, en el día a día, me fijé que había un producto muy caro para poca gente y luego lo otro que había era un producto muy sencillo, pero sin diseño alguno, entonces me pareció que había un hueco en el que nos podíamos meter”. Es esa observación lo que caracteriza a un empresario visionario de alguien que sólo sigue las tendencias, y ahí precisamente radica el éxito de la casa joyera. “Dicen que retail is detail” (el secreto de la venta al público está en el detalle), responde firme cuando le preguntamos sobre las cosas que nunca pueden faltar en una tienda. “El secreto de una marca y de un buen éxito es la localización. Después, tener un espacio que respire los valores de la marca. El reto de innovar, sorprender siempre al cliente, por ejemplo, en nuestro caso con la colección de titanio. De la misma manera que yo aprendí de mis clientas, aprendí de las personas que trabajaban en la tienda. Cuando dejas de estar directamente con el público tienes que pasar por un filtro, que son las tiendas, consultar y mirar lo que se vende”. La compañía está integrada en un 70% por mujeres, y los detalles como la inclusión de una guardería para las madres que trabajan en Tous es el resultado de una visión femenina que hay en la cúpula de la toma de decisiones en esta empresa. Cuando le preguntamos si para ella fue más difícil tomar la decisión de trabajar y tener hijos, comenta que, “hablando de cincuenta años atrás, quizás nosotras tuvimos que luchar mucho más, porque ahora con estos años de crisis las cosas también han ido cambiando... Una mujer debe esforzarse y demostrar más que un hombre, y eso cuesta, pero hoy los hombres también ayudan un poco más en casa, que era algo que no sucedía antes”.

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