Moda

12 vestidos de fiesta largos perfectos para estas navidades

Para esa cena, fiesta, fin de año o boda de noche. Para impresionar a tu ligue, o al que ya no es y quieres poner celoso (un clásico). Para sentirte guapa, sexy y sofisticada a la vez. Para subirte encima de esos tacones que tanto te gustan y sentirte la reina de la fiesta o la cenicienta moderna. Para todo eso, y más, están los vestidos largos. Una prenda mágica que aparte de estilizar consigue que nos convirtamos en las protagonistas indiscutibles de la noche.

Si estás pensando en ese compromiso al que ir muy arreglado o si tu indecisión es sobre lo que te pondrás para darle la bienvenida al 2018. Nosotras te ayudamos, no te preocupes. Solamente tendrás que coger papel y boli para apuntar tu o tus favoritos e ir rápido a por el elegido antes que alguien piense como tú y acabes quedándote sin él. Que luego llegan los “me lo tendría que haber comprado cuando lo vi”, “a ver que me pongo ahora” y su  búsqueda catastrófica y desesperada por las tiendas días antes del evento (otro clásico).

Así que si eres una indecisa, podrá escoger entre diferentes diseños y visualizarte dando vueltas a cámara lenta, porque la imaginación es lo que tiene, nunca termina. Apuesta por los escotes pronunciados en forma de V que sacarán el máximo partido a las mujeres con pecho pequeño, o si por el contrario eres una verdadera amante de las espaldas abiertas puedes decantarte por ese modelo. Para quien prefiere los diseños más clásicos, los cuellos altos o los modelos vaporosos, también están de suerte.

Ahora solo te falta escoger que zapatos, bolso y pendientes combinarán con tu vestido elegido. Así que ten mucho cuidado, porque lo que puede ser un acierto en toda regla puede convertirse en una horterada como escojas el complemento que inadecuado. Un consejo: siempre que dudes apuesta por unas sandalias básicas negras, un bolso monocolor y unos pendientes sencillos que no recarguen el look demasiado. Y por supuesto, el maquillaje y el peinado también son importantes. En los pequeños detalles esta la diferencia.