Moda -- Joyas

Collares de flores capaces de despertar cualquier look

Siempre recordamos que los accesorios juegan un papel fundamental en nuestro look, sobre todo cuando optamos por algo más sencillo o sobrio. En estos casos lo mejor es elegir complementos que resalten, que se hagan ver y resplandezcan, dejando así a un lado el boom de las joyas minimalistas.

Si creíamos que la tendencia XXL en joyas había decaído es porque no hemos prestado suficiente atención a los nuevos catálogos. Lo maxi sigue gustando porque continúa sentando de maravilla. Si bien es cierto que su abuso puede rozar la extravagancia y la vulgaridad. Como siempre y como en todo, los excesos no son buenos. Si decides decantarte por unos pendientes maxi, ahórrate hacerlo con el collar. Y al revés. 

En esta ocasión nuestra propuesta es que arriesgues con los collares porque darán ese toque chic y elegante que tu look necesita diariamente. Y también queremos flores. Flores que nos den vida, que nos alegren, ¡que nos despierten! Como cuando te maquillas los labios de ese color rojo pasión y de repente tienes la sensación de que no te hace falta nada más. Has dado en el clavo y estás lista para salir por la puerta. Así queremos que te sientas con alguno de los siguientes collares de esta galería que con mucho mimo y cuidado hemos seleccionado para ti. Pensando siempre en los diferentes bolsillos de cada una, con una amplia gama de colores y formas, y para todas las ocasiones que te puedas imaginar. Da igual que sea para dar un paseo, como si es para una cena sofisticada o una reunión de empresa. La importancia recae en la combinación que hagas de él.

Nuestra recomendación es que, si por ejemplo, te decantas por un traje rosa fucsia, una camiseta básica blanca y unas sneakers sencillas, el collar también vaya en concordancia con el color más predominante, pero en una tonalidad más baja. Si te presentas a una cita con el clásico –y tan favorecedor– vestido negro, la tonalidad ideal del complemento es que sea más viva (rojo, por ejemplo) . Tip para no olvidar jamás: la clave siempre está en cuidar el equilibrio.