Edie Campbell: Icono generacional

Edie Campbell es una de las nuevas tops de las que todo el mundo habla. Esbelta, culta, de porte aristocrático y con un magnífico sentido del humor, es el rostro de la nueva fragancia de Yves Saint Laurent, Black Opium

Edie Campbell

Con su nuevo look de pelo negro azabache, su aspecto de estrella del rock y un cutis porcelánico, Edie Campbell es la nueva imagen de Black Opium. Descubierta en 2009 por Lucinda Chambers, la carrera de Campbell despegó gracias a un trabajo con Mario Testino, quien la fotografió para la edición británica de Vogue junto con un grupo de jóvenes promesas londinenses. A partir de ese trabajo sería seleccionada para las pasarelas de las firmas más prestigiosas. Elegida Modelo del Año 2013, Edie Campbell es licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Londres, y su mayor pasión es la equitación: ya en 2007 ganó la Glorious Goodwood, primera carrera de caballos exclusivamente femenina. "Elegante, culta y vital, Edie es una modelo con actitud que se ha convertido en icono de belleza para su generación", afirma Stephan Bezy, director general internacional de Yves Saint Laurent Beauté. Marie Claire tuvo ocasión de entrevistarla con motivo de su presentación como nueva imagen de Black Opium.

¿Te identificas con la generación que representan Hedi Slimane y Beck, con quienes has colaborado en 2013 para The Music Project?

Me encanta trabajar con Hedi. Es interesante porque sus fotos se acercan más al retrato que a la moda. Y Beck es fantástico.

¿Qué significa en tu carrera de modelo protagonizar el lanzamiento de Black Opium? 

Repasando las antiguas campañas de Opium, identifiqué su imagen instalada en mi subconsciente. Son fotos preciosas, icónicas. Me encantan esos anuncios antiguos, con Linda Evangelista y Kate Moss. Componen un legado emocionante. Además, la marca me encanta, me identifico con ella, me apetece comprarla. Cuando voy de compras, busco ser ese tipo de mujer.

Eres licenciada en Arte y te apasiona la historia. ¿Qué época te interesa especialmente?

El magnífico arte francés del XVIII, los fabulosos pintores rococó. Y luego, el expresionismo abstracto de los artistas norteamericanos.

¿Qué lees?

Muchas novelas, mucha ficción. Siempre recurro a Thomas Mann y John Steinbeck. Me encantan todos los americanos, todo Steinbeck y J. D. Salinger y Thomas Wolfe, y, en fin, toda la literatura del siglo XX. Leer es lo mejor, y tengo suerte, porque leer siempre ha sido costumbre en mi familia.

¿Cómo te llevas con tu hermana Olympia? ¿Competís, o es un cotilleo del mundo de la moda?

Me siento muy orgullosa de mi hermana. No nos parecemos en nada, así que no puede haber competencia. Y además tenemos el mismo sentido del humor.

¿Te sientes más cómoda con este nuevo look de pelo negro?

Sí. Ese pelo rubio largo, muy de chiquilla, no tenía ya nada que ver con mi personalidad. Llevaba tiempo queriendo cortarme el pelo y teñirme de morena. Con Steven Meisel se dio la situación perfecta. Era el fotógrafo ideal, con Guido Palau a cargo de la peluquería, y todo encajó.Eres una modelo camaleónica, capaz de encarnar muy diversos modelos de mujer.

¿Te divierte tu profesión?

Me encanta. Claro que unas cosas corresponden más a mi estilo que otras. Pero si tengo que salir con un vestido largo, aunque no sea especialmente mi rollo, procuro entender por qué puede seducir a otra persona. Y eso me divierte, pensar por qué a alguien le puede apetecer llevarlo, y ponerme así en la piel de otra persona.

¿Te ves como actriz?

No creo. Una cosa es hacer fotos y otra películas. Es un conjunto de competencias completamente diferente, y el de las actrices se lo dejo a ellas. Tu abuela era modelo.

¿Quién ha sido tu referencia?

Mi abuela es un ejemplo para mí, pero no me he inspirado en ella para ser modelo. Cuando ella trabajaba, el mundo era otro, más apasionante en muchos aspectos. Sus fotos de los años 50 y 60 son fabulosas, porque trabajó con fotógrafos extraordinarios, como David Bailey o Richard Avedon, y cuenta historias increíbles, viajes por la costa del norte de África, haciendo shows en cada ciudad… Pero si tengo que pensar en un modelo en el universo moda y de las modelos, pienso en gente como Stella Tennant, que han tenido una carrera bastante larga y no se han convertido en divas o monstruos de la moda. Todo aquel que haya conservado el sentido del humor y no se haya transformado en una criatura monstruosa, es mi referencia.

¿Y Twiggy?

Sí, desde luego, porque tenía un look muy singular y cambió la manera en que la gente miraba la moda y a las modelos. Hasta entonces predominaba un tipo de mujer aristocrática, y de repente apareció ella, con su imagen adolescente, y todo cambió. Le tengo un respeto inmenso.

¿Qué fotógrafo ha sabido captar mejor tu personalidad, tu carácter?

Es complicado. David Simmons me hace fotos que se parecen a lo que soy, pero en versión mejorada. Tim Morko es muy perceptivo y sensible, saca lo que tienes dentro y te deja ser tú misma en un mundo de fantasía.

¿Cómo convives con la fama?

Francamente, mi vida no ha cambiado mucho en los últimos cuatro años, lo que resulta muy agradable. Creo que sería una pesadilla ser famosa.

¿Qué música te hace disfrutar?

La mayoría son ingleses. Me encantan los grandes del pop: soy fan de Bowie y de todos los clásicos.

¿Cuál es la herencia más valiosa que has recibido de tus padres?

A no tener miedo, a estar segura de mí misma y de mis capacidades. Y el sentido del humor. 

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