Céline, Givenchy, Balmain y Alexander McQueen o la muerte del pret-a-porter

Cuatro colecciones espléndidas que parecen sacadas de un taller de alta costura.

Givenchy O/I 201

A la corriente representada por el nuevo Louis Vuitton de Ghesquière, al Tod's de la Facchinetti o al Saint Laurent de Slimane, es decir, a esas propuestas de moda que quieren ser "vestidas" al instante, se contraponen otras cuya misión parece ser la de transportarnos a una atmósfera diferente. Imaginativas, fantasiosas, opulentas, supercostura y lujosas sin debate.

Cada una en su estilo, las colecciones de Céline, Givenchy, Balmain (quizás esta menos pero, en fin…) o Alexander McQueen no apelan a la comodidad que promueve el street style. De silueta y volúmenes complejos, realizadas en tejidos suntuosos y pieles exóticas  y presentadas en un escenario de ensueño, todas estas colecciones parecen murmurar un mantea común: "no me copiarás". Exageradas y para mujeres que pretenden ser "iconos" de alguna cosa (o para riquísimas emergentes cuya riqueza ha emergido en alguno de los mercados emergentísimos, de esas que lo mismo visten de Céline que se compran a toca teja una instalación Maurizio Cattelan), estas magníficas colecciones no son estrictamente pret-a-porter, porque, no nos engañemos ¿quién puede, no ya pagar, sino vestir estas propuestas?, ¿en qué contexto o ambiente tienes que moverte para que todo luzca como deba y no quedes como una mamarracha y over-over-overdressed?.

Sólo aquellas aficionadas a la alta costura encontrarán el momento y la circunstancia para hacerlo y, justo es reconocerlo, estos momentos y estas circunstancias están, cada vez más alejadas de las nuestras propias.

Etiquetas: alta costura, balmain

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