Cinco tics que irremediablemente sufren los diseñadores que transitan la pasarela de Nueva York

Después de ver las colecciones celebradas estos día en Nueva York, podemos concluir que hay una forma de aplicar la moda que es genuinamente norteamericana.

Marc by Marc Jacobs

1-Los americanos del norte y todos los diseñadores que desfilan en Nueva York (aunque no sean norteamericanos) insisten en lo easy, en lo fácil, en lo llevable, en lo confortable y, por supuesto, en lo sport. Son , sin duda, los maestros de lo sport. Para los norteamericanos la vida es como una ginkana y hay que vestir para sortear los distintos obstáculos que puedes ir encontrándote.

2-Luego, claro está, siempre introducen algún elemento industrial, algún tejido de plástico, algún detallito para que parezca que están todo el rato investigando y que son realmente modernos. Como tienen el MOMA muy cerca y sus colecciones permanentemente en la cabeza, siempre, también, meten algún trazo que remite a las vanguardias artísticas, vengan estas de donde vengan.

3- A las norteamericanas les chiflan los volúmenes, perdonen la redundancia, voluminosos. Les encantan porque los necesitan. América es un continente de bastos paisajes y para no sentirse pequeñas o perdidas en ellos, las norteamericanas visten voluminosamente. Luego hay que tener en cuenta que los animales que representan a ese país (el visón, el oso pardo, el águila…) son voluminosos y las norteamericanas les emulan.

4-Ahora las norteamericanas ya no están acomplejadas y para ellas Europa ha dejado de ser un referente de elegancia al 100%, lo es a un porcentaje un tanto más bajo (pon un 65%), pero para nada es lo que había sido. Para nada de nada. Ya están seguras de sí mismas y todo, posiblemente, gracias a Carrie Bradshow (que Dios guarde), qué fíjate tú que estupidez con la de estrellas de Hollywood que han tenido desde los años veinte del siglo pasado.

5-Aunque lo intentan, nunca se pasan de excéntricos; si en algo se pasan, es en comercialidad. Luego están diseñadores como Oscar de la Renta o Carolina Herrera que siguen con la estética Park Avenue, caiga quien caiga.Y un apunte final, en Norteamérica son my buenos jaleándose unos a otros. Deciden que fulanito de tal es un nuevo talento y lo encumbran al estrellato. Si eres un joven diseñador, como te pillen por banda la Wintour y el comprador de Sacks, triunfas seguro, mientras, aquí, sigues siendo una joven promesa incluso con cincuenta años.

Continúa leyendo...

COMENTARIOS