El nuevo Louis Vuitton de Nicolas Ghesquière funciona

La colección con la que el ex Balenciaga se estrena en Louis Vuitton nos da muchas pistas sobre la dirección que tomará la moda las próximas temporadas.

Louis Vuitton O/I 2014-15

Que no es otra que la del, ya en las páginas de Marie Claire anunciado, "vestir normal". Bendito sea. Ghesquière es un maestro que ahora lidera un equipo de exquisitos artesanos y profesionales de la moda como es el de Louis Vuiton. Todas y cada una de las prendas que salen en el desfile (potente, poderoso, intenso) son simplemente de confección perfecta. La (más que) destreza a la hora de trabajar con el cuero, el ante o las pieles confirman, una vez más, lo que ya sabíamos: el trabajo de taller especializado, a la manera de Loewe, resurge y se reivindica. Lo artesanal es, sin duda, uno de los pilares del lujo actual.

Toda la maquinaria de Louis Vuitton se pone ahora al servicio de prendas muy llevables, insistimos, de confección inigualable, llenas de detalles y, como decía la compañera Isabel Otino hace años, "súper apetecibles". Esta colección consigue que la futura clienta ya no se imagine como una heroína subida a un elefante en la India o siendo rescatada de las fauces de un lobo feroz por un príncipe multimillonario, multiguapo i "multi-que-te-va-a-dejar-por-una-más joven-cuando-cumplas -los-35". La conexión con esta colección (que sí, que sí: muy sesentas, muy entre biker y amazona, sexy gracias a los tops de cuero escotados, preciosa y vanguardista por los vestidos de corte intrigante, de pantone sofisticadísimo…) es inmediata, tiene mucho que ver con lo que las mujeres ya son y mucho con lo que realmente quiere ser.

Estas prendas son ejecutivas, son prácticas, son cómodas, son sofisticadas pero no son evidentes ni amaneradas, lujosas pero sin ser ostentosas, son combinables, son de fondo de armario, son prendas que no pasaran de moda. Te imaginas con ellas comprando el pan, cruzando la calle, yendo a buscar al crío a karate, en un concierto de rock y en uno de clásica. Si tienes prisa funcionarán, si lo que quieres es pasear muy lentamente, funcionarán también. Funcionan en el Lavapiés de Madrid i en Las Tres Torres en Barcelona. Funcionan entre encinas. Sobre el asfalto, funcionan. Si eres joven, funcionan, de la misma manera que funcionan si no lo eres tanto. Esta propuesta conecta con la idea original de lo que históricamente hemos acordado en llamar "diseño", eso es, un objeto (una prenda, un edificio, un coche, una batidora…) bello y funcional.

PD: después de ver esta colección y recordando la de Gucci, se confirma que la falda triángulo (de cintura alta y bajo disparado) será un hit del próximo invierno. Un hit y un reto.

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