Torero y olé

Apuntes sobre la colección de verano para 2015 de Dolce & Gabbana

Dolce & Gabbana

Las colecciones de invierno de Dolce & Gabbana acostumbran a organizarse  entorno al diseño de buenos abrigos, buenos trajes de chaqueta de corte años cuarenta y vestidos o corsés que estilizan la figura a la manera de la heroínas del cine italiano de los cincuenta. Esta base formal se cubre con una decoración exhaustiva que puede provenir de sus raíces sicilianas o de cualquier otro sitio (este invierno pasado, de un bosque encantado). Para el verano, "el destino decorativo" de sus colecciones ha sido España o, al menos, un tipo de España muy concreta, la España del más de lo mismo, la España cañí y de souvenir. No es nuevo inspirarse en el traje de luces y torero, porque es bellísimo, de eso no hay duda. Lo han hecho Balenciaga, Yves Saint Laurent y más recientemente, Jean Paul Gaultier, Moschino, Oscar de la Renta y hasta Jeremy Scott para Adidas, entre muchos otros…. Tampoco es la primera vez que Dolce & Gabbana visten a sus modelos de encaje negro español y azabache torero. Es una solución estética que funciona siempre, por su potencia, su ambigüedad y erotismo, porque remite a la alta costura, a la pasión, al tronío… No deja de ser curioso, de todos modos, que mientras en nuestro país el debate por el toro de la Vega o las corridas se enciende por momentos y el palco real de Las Ventas o el de la Maestranza, convertida Las Arenas de Barcelona en centro comercial con pista de atletismo incluía, se quedan  definitivamente vacíos (Felipe VI no es aficionado a los toros y mucho menos la reina Letizia), fuera de nuestras maltrechas fronteras lo torero siga vendiendo y seduciendo. Con una España redibujándose por los cuatro costados, no deja de sorprender que "lo español" siga pasando por el cossío, la paella y el sol de Ibiza. La España del futuro será cossío, será paella y será sol de Ibiza, claro que sí, pero también será mucho más, seguro que sí, seguro que lo conseguiremos.

Para vestir de torero sin serlo sólo se puede hacer de dos maneras: con sentido del humor e irreverencia (a la manera del music hall de siempre, de forma almodovariana, como lo haría Paco Clavel…) o con la gravedad propia de la alta costura, como lo haría uno de los cisnes de Capote, de forma altiva y ceremonial.

Etiquetas: dolce&gabbana

Continúa leyendo...

COMENTARIOS