Undercover: simplemente maravilloso.

Jun Takahashi, su diseñador, se corona (nunca mejor dicho) como el rey de París.

Undercover O/I 2014-15

Podríamos hablar ahora de la colección de Balenciaga por Alexander Wang (después de verla, qué ganas de ver lo que hará Ghesquière en Louis Vuitton), llena de detalles que parecen directamente dedicados a las nuevas "princesas" del frío ruso; también podríamos anotar alguna cosa sobre la pesada colección de estreno de Alessandro Dell'Aqua como diseñador de Rochas, donde se ha marchado después de dejar N.21 y en sustitución de Marco Zanini que, a su vez, se ha hecho cargo a Schiaparelli (por cierto, después de su primer desfile de presentación de alta costura -P/V 2014-, a ver si consigue reordenar sus ideas); también hubiera merecido nuestra atención Dries van Noten, que el uno de marzo inaugura retrospectiva en el museo de Artes Decorativas en París y que ha empezado su desfile con soluciones desconcertantes (por no decir decepcionantes) pero que ha conseguido remontar hacia la mitad del mismo para acabar al nivel que nos tiene acostumbrados.Hubieramos podido, ya digo, hablar de todo esto largo y tendido, pero, después de la colección de Undercover, todo lo demás se queda pequeño. Takahashi combina en Undercover, humor y mística a partes iguales. Domina el color a la japonesa (fuegos de artificio por aquí, neón Shibuia y cerezo tatami por ahí, seda kimono, efecto tinta …); sublimes los cortes de las prendas, a la manera renacentista, por la que se deslizan foulares y cintas estampadas; muy interesante el trabajo de líneas en diagonal a base de bandas aristocráticas; impresionante la puesta en escena (tan McQueen, tan Comme des Garçons); la revisión de prendas de abrigo clásicas: bombers, gabardinas, huskies… ¡la revisión del chandal que aquí es auténticamente de lux!; el toque punk (y el cuero); los estampados china blue/manises; las divas con turbante y gafas de loca que se cruzan con reinas coronadas; ¡el estilismo, el maquillaje y la peluquería del desfile!; la interpretación de las modelos, súper graves, pero con sorna; las salidas finales mitad Niño Jesús de Praga, mitad madrastra de Blancanieves, manzana incluída; las capas estampadas; la superposición de materiales, los detalles de pelo, los bordados…  Puro espectáculo. ¡Qué subidón! ¡Dios salve al Rey!

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