Valentino P/V 2015

Una auténtica preciosidad. Apuntes breves sobre una colección que reivindica la delicadeza.

Valentino

En un mundo convulso se agradece este remanso de paz. La nueva colección de Chiuri y Piccioli para Velentino parece un viaje por los tropos y los tópicos de una cierta idea del mediterráneo italino. Hay estampados que son un mix entre las valdosas sicilianas, los techos del Vaticano y los murales rococós de imaginados palacios principescos romanos (y el conjunto, curisamente, les sale muy, otra vez, William Morris y un poco rociero, dicho sea de pasada), hay algodón perforado en azul marino y encaje blanco y rústico (más refinado que el ibicenco pero en esa misma línea); siguen unos vestidos largos de seda con estmpados de figuras marinas que parecen porcelana esmaltada; unas camisolas muy Riviera, muy a lo Pucci y, luego, una ristra de vestidos de gasa de seda que parecen sacados de un cuadro de Boticcelli.

Van bordados o estampados  con animales marinos, un auténtico fondo de mar, con bergantín naufragado incluído, conchas y coral… motivos, en general, de bodegón barroco, que sin llegar a ser vanitas, no dejan de remitir a un mundo bello, fugaz y misterioso. Mención a parte merecen los vestidos de arco iris en tonos pastel sobre gasa, lanilla, ante perforado o punto (el jersey de punto de la salida 32 es magnífico). Al final, después del naufragio, un cielo bordado de estrellas de mar.

Etiquetas: valentino

Continúa leyendo...

COMENTARIOS