Moda -- Pasarela

La nueva era del romanticismo, según Alvarno en la #MBFW

Queremos un cambio de registro hacia algo más ligero, más vaporoso”, confesaba Álvaro antes de comenzar la muestra. Al iniciar el desfile, un  allure parisino invadía el ambiente a través de un jardín muy especial que, con apenas unos detalles, transformaron el catwalk como si nos hubiésemos trasladado a otro lugar lejos de la sala Bertha Benz. Bienvenidos a la era del romanticismo de Alvarno.

La vaporosidad y ligereza que Álvaro y Arnau, la pareja de diseñadores al frente de la firma Alvarno, querían transmitir con esta colección ha tenido representación en una pieza clave: el vestido. Todos, y cada uno de ellos, cargados de movimiento y que parecían haber salido de las hojas de cualquier cuento de hadas. Las sedas fluidas, las gasas y el satén en doble cara bicolor, nos hacía soñar gracias a su confección con drapeados y bandas, que no solo aparecían en los vestidos, si no que llegaban a chaquetas militares, bombers camisas...
La caída de los tejidos era la clave que, junto a los contrastes de color, mostraban ese ‘nuevo Alvarno’ que ha sentado las bases de una nueva era para firma (a pesar de su corta vida).Todo ello en un mix perfecto con transparencias y aplicaciones en forma de joya.

Los complementos han sido grandes protagonistas de la colección. Juan Guillén ha sido quien, en oro y porcelana blanca, se ha encargado de cerrar los looks aderezando los vestidos, dos piezas y camisas de Alvarno.

 Joyas que se extendieron también hasta el calzado: sandalias de tacón con aplicaciones que también se entremezclaban con sandalias romanas en colores más subidos para los looks más informales y urbanos.

El buen hacer de los diseñadores fue magistralmente condensado en la última salida des desfile: una novia exageradamente elegante, sencilla y que, en vez de andar parecía flotar por la pasarela.