Moda -- Pasarela

Volver al parque de atracciones con Maria Ke Fisherman en la #MBFWM

Hartos de meses de trabajo de oficina, noches vacías, inversiones térmicas y aceras sucias y empolvadas, los cinco de siempre decidieron que estaría bien salir de pesca. Llevaban años pensado que estaría bien alejarse del centro, - ¡Será como una excursión del cole!

Así rezaba el texto con el que María Lemus y Víctor Alonso, el dúo de diseñadores que encarnan a Maria Ke Fisherman, anunciaba la inspiración de su propuesta para la Primavera Verano 2018 para la MBFWM.

Como si de un safari fashionista se tratara, editores e invitados disfrutamos de un paseo en barca fotografiando, en vez de animales, tendencias.

Cuando te citan en el Parque de Atracciones de Madrid para ir a un desfile, nada (absolutamente nada) puede salir mal. ¿Hay algo más maravilloso que sentirte niño otra vez?
Pero cuando, de repente y sin darte cuenta, te ves con el típico chubasquero azul de plástico enfundado (me río yo del bolso de IKEA de Balenciaga) y montada en la atracción que te hace un safari en barca, la cosa se pone muy pero que muy interesante.

Lo estábamos deseando todos, y finalmente, la MBFWM ha roto esquemas deshaciéndose de sus raíces en Ifema, ya lo vimos con el desfile de Pepa Salazar entre tenderos, merluzas y tomates en el Mercado de Antón Martín. Pero lo de Maria Ke Fisherman ha sido muy top.

Los modelos formaban parte del atrezzo de una de las atracciones y, a medida que en grupos de unas 6/8 personas avanzaban en la barca, se iban descubriendo unos looks con el sello propio de la marca grabado a fuego. Las prendas de ropa interior que sobresalía de los pantalones y faldas de tiro (muy) bajo, los chalecos que bailaban entre el patckwork y la desnudez y detalles de arneses inspirados en los paracaídas de la guerra de Corea mostraban una colección fresca, urbana y excéntricamente impecable. Los pantalones cargo daban fuerza al espíritu militar de la colección, que junto con el calzado deportivo o punk cerraban las propuestas de manera maestra.

La iluminación de algunas de las muestras era tan fina que producía hiptonismo. Esa chica con la parka azul con el cortavientos de fondo del mismo color…
Los tejidos técnicos y las prendas de punto, todo un clásico de la firma, no han abandonado tampoco este safari que, además, daba segundas vidas a camisas en su versión vestido, siendo prendas “vivas que se pueden deformar y desgranar, de las que puedes tirar, con las que te puedes cubrir o te puedes exhibir”, cuentan los diseñadores.