Moda -- Pasarela

Saint Laurent Paris a los pies de una brillante Torre Eiffel

Busca y hallarás: esa parece haber sido la premisa que ha seguido a rajatabla  Anthony Vaccarello para llegar a confeccionar su tercera colección para Saint Laurent. Esta vez, el diseñador tenía un objetivo muy claro: “Solo he querido contar la historia de Saint Laurent y la de París. Nada más”, afirmó el diseñador, como si eso fuese poco.
Encontré un vestido de alta costura de los ochenta al que di literalmente la vuelta, porque me parecía interesante resaltar su volumen. Y también distintas colecciones de los noventa, y un guiño a esa viajera que vivía haciendo idas y venidas entre París y Marrakech”, recordaba el diseñador antes de la muestra.
Y no se le ocurrió mejor escenario para hacerlo que a los mismísimos pies de una Torre Eiffel que, aunque brillaba como nunca, no lo hizo más que su espectacular colección.
La colección, que presentaba tanto propuestas femeninas como masculinas, se abría en dos vertientes: una diurna y otra nocturna. De esa manera, las blusas efortless se combinaban con  shorts de gaucho en tonos safari. También aparecieron varios tops de croché y encajes.
Mucha presencia del cuero, tejido estrella del diseñador, combinado con plumas o las botas arrugadas que ya conocemos de pasadas colecciones.
Para la noche, Vaccarello apostó por cortes amorfos y casi abstractos, que llegaron al cénit con un singular traje de novia combinado con unas botas de yeti.
Otra de las reinterpretaciones de un modelo histórico dignos de mención de esta colección de Anthony Vaccarello para Saint Laurent, fue la serie de vestidos voluminosos. Emulaban al vestido pegado a un pompón gigante que Angie Everhart lució en los noventa. Vaccarello lo llevó al extremo lo sobredimensionó mucho más, lo enfundó en sus modelos de manera transversal y lo tiñó de monocromo.
Otra demostración de la fusión de lo más profundo del ADN de la firma y las obsesiones del diseñador belga.