¿Conoces el lenguaje de la ropa?

La ropa que vestimos nos permite proyectar una imagen personal que queremos mostrar. Pero, ¿conoces en qué consiste y cómo es ese lenguaje?

Si hay algo que todas queremos es vernos más estilizadas y esbeltas, y eso aunque te resulte difícil de creer, en muchas ocasiones tiene poco que ver con tu peso, talla o altura. Porque te lo creas o no todas podemos vernos más estilizadas y esbeltas.

Tanesha Awasthi
Foto: Marta Escoda

Fijaros en Tanesha Awasthi (voz y rostro del blog ‘Girl with curves’) y sus dos estilismos. El de la izquierda está potenciando su inestetismo y el de la derecha ‘misterios de la fe’ como diría C.Felicetti lo disimula a la perfección.

‘Misterios de la fe’, no son, es precisamente el lenguaje de las prendas. Descubrir este lenguaje os ayudará a estructurar un vestuario ideal, sensible a vuestra constitución física que nos permitirá disimular las características físicas que no nos gusten y realzar tan sólo lo mejor de nosotras.

Hay prendas que no nos favorecen y otras, en cambio, hacen que parezcamos diosas de la esbeltez. El secreto se encuentra en el lenguaje de las prendas, tiene un lenguaje propio y habla, habla con aquellos que nos miran, y lo puede hacer positivamente o negativamente. Hoy tu pantalón puede estar diciendo... "¡Hola! Soy una ‘prenda generosa’ y te regalo un par de centímetros más al contorno de tus muslos".

Conocer este lenguaje y usarlo adecuadamente te permitirá que la ropa que elijas siempre hable bien de ti y que, en todo caso, tus pantalones digan a la gente: "¡Hola! Soy una ‘prenda dietética’ capaz de regalar un par de centímetros de altura a tus piernas y eliminarlos del contorno de los muslos".

Nosotros hablamos a través de las palabras, la ropa lo hace a través de líneas, volúmenes, colores y formas. Puede que nunca hayas reparado en ellas, pero tu ropa y complementos están compuestos por líneas, volúmenes, colores y formas que combinadas con las de tu cuerpo, influyen y pueden crear unos efectos ópticos u otros.

Las Líneas

Las prendas están repletas de líneas que son las costuras (tanto las exteriores como las interiores) y en algunos casos la estampación. Según la posición en que estén las líneas se producen distintos (y significativos) efectos visuales sobre nuestro cuerpo.

Efectos ópticos de las líneas
Foto: Marta Escoda

Los volúmenes

Los volúmenes son todos aquellas características adicionales añadidas a un patrón inicial. A partir de este patrón inicial todos los componentes adicionales que se añaden (como el cuello, las mangas, los bolsillos, los botones, la estampación, abalorios...) son los encargados de proporcionar volumen a una prenda y en consecuencia a nuestro cuerpo en general.

Sin embargo, los volúmenes, no siempre son inadecuados, ya que, nos pueden ayudar a proporcionar volumen en zonas con inexistencia de este, como a veces puede ser el pecho, las nalgas, caderas, hombros, etc.

El color

Es la tonalidad de cada pieza de ropa y ésta puede estilizar una silueta o, por el contrario, aportar más volumen.

Seguro que has escuchado mil veces que los colores oscuros, adelgazan, pues es cierto y no solo los oscuros, también los fríos, aquellos colores que en su composición tienen pigmento cian. Producen un efecto de retroceso, alejamiento, generando sensación de menos volumen. Los matices más oscuros absorben la luz, pasando humildemente a segundo plano y en consecuencia estilizan nuestra silueta.

Y, por otro lado, los tonos más claros y cálidos tienen un efecto de acercamiento, de avance sobre la superficie que los contiene. Los matices claros reflejan la luz, saltan enseguida a la vista. Esto provoca sensación de más volumen, en consecuencia aportan volumen a nuestra silueta.

La forma

Es la forma que adquieren las piezas de ropa, la observamos claramente cuando están colgadas en las perchas y siempre se debe usar la forma que compense tu silueta.

Por ejemplo, si tenemos una silueta oval deberás evitar piezas que tengan formas redondeadas o sinuosas como por ejemplo esta:

Evitar prendas así
Foto: Marta Escoda

¿Qué me dices ahora? ¿Vale o no la pena conocer este idioma?

Ahora que ya conoces el lenguaje de la ropa y además sabes cómo lo interpreta el cerebro, te bastará un simple vistazo para saber si una prenda reúne las características para ganarse un sitio en tu armario. Obviamente siempre es mejor probarla para decidir si te la quedas o no, pero este primer examen te simplificará mucho la tarea

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