Fotografía, cine y moda: tres no son multitud

No te pierdas nuestra selección de imágenes que se parecen sospechosamente a otras. ¿Inspiración o copia descarada? Sólo tú puedes decidir de qué se trata.

Maryta Alonso. 7 de octubre de 2008

Cualquier director que, para serlo, haya cursado una carrera en una escuela de cine, habrá asistido a clases historia de la fotografía, en las cuales los fotógrafos más relevantes de la historia eran los protagonistas del temario. Cada una de sus imágenes quedaron irremediablemente ancladas en la mente del estudiante, que finaliza la carrera con un bagaje visual que, de forma ineludible, va a influirle en cada una de sus posteriores obras.
Es muy probable que cuando Wong Kar-Wai rodó esta secuencia de Chunking Express, no estuviera pensando en la imagen del fotógrafo Goeff Barrenger, pero sí es muy posible que en algún momento de su vida la hubiera visto, quedando esta fotografía impresa en su inconsciente. Lo mismo ocurre con esta secuencia de Lost in Translation, de Sofia Coppola, en la cual el viraje azulado de la fotografía, junto con ese aire melancólico, remiten inmediatamente a la imagen central de Barrenger.
Fotografía, cine y moda: tres no son multitud
En ocasiones, sin embargo, no es el cine el que se inspira en la fotografía, sino que ocurre al revés. Un juego de retroalimentación entre dos artes cercanos que, al unirse, dan lugar a poderosas imágenes para la posteridad. Bettina Rheims plasmó a la modelo Julie Ordon como a una Bardot del siglo XXI, rindiendo un bello homenaje a la película de Godard El desprecio. La imagen del anuncio es un evidente guiño al largometraje de Godard, pero aún más lo es el anuncio audiovisual de la barra de labios, que emula esos primeros minutos de la película que Bardot protagonizó.
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La campaña de Loewe guarda evidentes similitudes con el famoso fotograma de la película de Wong-Kar-Wai Deseando Amar, aunque el anuncio publicitario carga la imagen de picardía. Mientras que la contención es la clave de la película, precisamente lo contrario ocurre en la fotografía del anuncio, en la que tanto la actitud del personaje femenino como la plasmación gráfica de sus pensamientos hacen que la imagen, queriendo expresar la misma idea que el fotograma señalado, resulte mucho más explícita.
Fotografía, cine y moda: tres no son multitud
De dos casos en los que la publicidad se fija en el cine, a otro en el que es el cine el que toma como ejemplo a la publicidad. La campaña gráfica de Opium, de Yves Saint Laurent, contaba con una sensual Kate Moss ataviada con lencería negra. Un espejo devolvía el reflejo de la rubia, creando una poderosa imagen que fue más tarde el referente que tomó el cartel de la película de José Luis Garci Ninette, en la que la escultural Elsa Pataki compartía postura, atuendo e incluso actitud con la de Kate Moss.
Fotografía, cine y moda: tres no son multitud
La serie Sexo en Nueva York ha hecho de la imagen de cuatro mujeres que taconean el asfalto un sello propio, pero lo cierto es que, cuando vemos esta imagen que el fotógrafo de moda Demarchelier compuso para la campaña de Moschino Cheap&Chic, no podemos evitar pensar en nuestras neoyorkinas preferidas. Pareciera que la imagen de los tacones y sus inseparables y elegantes bolsos fueran un plano detalle de una secuencia de la serie. De hecho, esta campaña guarda una nueva similitud con la serie, tal y como advertimos al ver este fotograma de la misma. En él vemos a tres de sus cuatro protagonistas asistir a una fiesta plagada de marineros, mientras que en la campaña de Moschino Cheap&Chic vemos a tres mujeres rodeadas de marineros. ¿Casualidad o inspiración?
Fotografía, cine y moda: tres no son multitud
Fotografía, cine y moda: tres no son multitud
Uno de los gigantes de la fotografía de moda es Helmut Newton, cuyas imágenes de imposibles mujeres en blanco y negro han marcado un hito en la historia de la fotografía. Mujeres fuertes y femeninas, pero que esconden una androginia que hace de la dualidad su marca. Dita von Teese y Scarlett Johansson posaron ante las cámaras de esta guisa. Basta echar un rápido vistazo a esta otra imagen de Newton para ver la evidente influencia que esta imagen tuvo sobre el fotógrafo.
Fotografía, cine y moda: tres no son multitud
El fotógrafo surrealista Man Ray ha sido un referente para muchos fotógrafos del siglo XXI, como por ejemplo, Chema Madoz. Juegos estéticos y guiños constantes al espectador unen a estos dos fotógrafos de generaciones distintas, pero de ideas comunes. Parece que la obra de Ray no influyó únicamente sobre el fotógrafo español, pues al ver esta imagen de Kate Moss tomada por Irvin Penn, es difícil no pensar en esa otra fotografía en la que Man Ray establecía un paralelismo entre el cuerpo de la mujer y las curvas de la guitarra española.

 

Fotografía, cine y moda: tres no son multitud
Lo que queda claro es que un artista no puede permanecer ajeno a los distintos campos artísticos de los que el Arte, en mayúsculas, se compone. Parece que ya no queda nada por inventar, pero lo cierto es que, cuando lo ya inventado es tan extraordinario, ¿cómo no sucumbir a rendirle un homenaje?

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