Languedoc-Rosellón, un viaje con espíritu

Disfruta del sur de Francia, su naturaleza, arquitectura, pueblos y gastronomía te atraparán.

Cité de Carcasona

Laguedoc Rosellón es una zona del sur de Francia que limita con Cataluña, Andorra, la Provenza  y las regiones francesas de Alpes y Costa Azul. El destino perfecto para una escapada corta de 4 días o unas vacaciones más largas.

Conseguirás relajarte y desconectar gracias a la naturaleza, paisajes y clima soleado. Además hay mucho que hacer, Languedoc-Rosellón es una zona rica en arquitectura, concretamente la región de Francia con más monumentos y lugares declarados por la Unesco Patrimonio Mundial de la Humanidad.

No os podéis perder:

-Los Causses y el macizo de Cévennes: son un grupo de formaciones geológicas en las que podrás realizar senderismo mientras disfrutas del paisaje.

-La ciudad medieval de Carcasona: conocida por su ciudadela amurallada, es muy recomendable visitarla acompañado de un guía turístico. La visita será más amena y te sentirás la protagonista de un cuento de hadas.

-El canal de Mediodía: Este canal fue construido para unir el Mediterráneo (desde la ciudad costera de Sète) y el Atlántico por Garona, de ahí su apodo de “canal de los dos Mares”. Te encantarán los túneles, esclusas y puentes. Lo puedes recorrer en barco, bicicleta o a pie.

-El puente de Gard: Todo el mundo quiere hacerse una foto aquí. Es la pieza maestra de un acueducto de 50 km, que alimenta a la ciudad de Nimes. La joya de este conjunto sigue siendo este puente de 64 arcos repartidos en tres niveles que se elevan a 48,77 metros por encima del río de 490 metros de largo.

-El Camino de Santiago: 2 de las rutas del camino pasan por Laguedoc Rosellón: el camino de Arles y el de Le Puy-en-Velay. 

Pasea por los pueblecitos, disfruta de los viñedos más antiguos del mundo y deléitate con la gastronomía regional. Disfrutar de una carne de caza en salsa acompañada de un tinto aromático de la zona o un las famosas ostras de Bouzigues con un blanco, es todo un placer. Si tienes tiempo no dejes de visitar sus playas, merece la pena caminar por la finisima arena.

¡Un viaje del que no olvidarás los olores, colores y sabores!

Continúa leyendo...

COMENTARIOS