Las marcas diseñan albornoces, pantuflas y otras prendas cómodas para que vayas a la calle. ¿Sabes por qué?

Mantas, almohadones, zapatillas, batas, albornoces… Las propuestas de primavera-verano no solo se basan en un lujo basado en el bienestar: también atienden a un nuevo símbolo de estatus social, a una enorme oportunidad de mercado y hasta a un modo de vestir revolucionario.