Diario de una boda influencer: María G. de Jaime y Tomás Páramo

Las estrellas de Instagram María G. de Jaime y Tomás Páramo preparan su gran día. Y así nos lo cuentan...

María G. de Jaime y Tomás Páramo preparan su gran día. Fotos: @mariagdj y @tomasparamo

Una boda siempre marca el inicio de una nueva etapa. Para María y Tomás es, además, la recompensa tras una larga época de cambios. Se conocieron a los 16 años y, poco a poco, su amistad fue dando paso a algo más. El 14 de marzo de 2014 llegó el primer beso y, dos años más tarde, nació Tomi, su hijo. Un acontecimiento que no entraba en sus planes de universitarios y que transformó su amor de juventud en una relación adulta.

Ahora, ambos sonríen con ternura al recordar lo que han compartido durante este tiempo, pero no olvidan lo duro que fue enfrentarse al embarazo de María. A los 19 años, miraban al futuro desde la óptica de quien está empezando a saborear la independencia. "De repente, todo eso se cae al suelo y empieza algo nuevo", señala Tomás.

El día del parto marcó un punto de inflexión en su relación. "Es una personita que sale de ti, que es de los dos y que va a estar siempre contigo", cuenta María, que no olvida el miedo y la emoción que sintieron al ver a Tomi por primera vez.

Desde entonces, siempre han vivido juntos entre las casas familiares de uno y otro. Una semana en cada hogar, con la misma rutina para el pequeño: despertarse, desayunar, ir al colegio mientras Tomás estudia Publicidad (María ha terminado Derecho), comer todos juntos y pasar la tarde en familia. Las comidas y la hora de dormir son cosa de mamá, los juegos, de papá.

Una familia con muchos "likes"

Para María, Tomás y Tomi la boda es todo un premio.

La llegada de Tomi también sacudió sus planes profesionales, para bien. El ser una familia tan joven hizo que sus seguidores de Instagram empezaran a subir como la espuma desde el verano de 2017. A día de hoy, los más de 145.000 followers que acumulan entre los dos les permiten ser económicamente independientes y tener, al fin, un hogar propio.

Viajes para tres, colaboraciones con marcas e instantáneas de Tomi riendo se alternan en sus perfiles. Un microcosmos idílico que, en ocasiones, incita a error. "La gente ve nuestro Instagram y nos dice ‘quiero tener un hijo mañana’, y no debería ser así", explica María, que coincide con Tomás en que "tener un hijo a los 20 años no es lo que toca".

Pero no hay duda de que son precisamente esas imágenes bucólicas lo que atrae a su público. Como la instantánea que compartió María el 2 de diciembre en la que, con los ojos brillantes, enseñaba el anillo con el que Tomás le acababa de pedir matrimonio.

Cuenta atrás

Tras dos años viviendo entre casas, aprendiendo a ser padres y dando sus primeros pasos laborales, ambos aguardan la boda como un premio. "Queremos que sea una boda divertida y que represente cómo somos nosotros: jóvenes, naturales y con un amor basado en el respeto y la confianza", coincide la pareja.

Los trajes ya están pensados. Tomás llevará un chaqué de Scalpers y María un diseño de Flor Fuertes: un vestido de inspiración vintage, sencillo y con toques románticos. Pero la verdadera estrella será Tomi, que ya practica para llevar las arras. Sus pasos hacia el altar quedarán inmortalizados por Mr. Magú, a cargo del vídeo.

Después de la ceremonia se trasladarán a El Soto de Mónico, la nueva finca del Grupo Mónico, cerca de Alcalá de Henares. Un espacio fresco, rodeado de jardines de lavanda que enmarcan un edificio amplio y acristalado, decorado con la ornamentación floral de El Taller de Lucía. Allí planean montar una auténtica fiesta, para la que han decidido alargar el cóctel, acortar la cena y, por supuesto, poner muy buena música.

Tras el enlace vendrá la luna de miel en África. Un destino que tampoco es casual: a los 16 años se quedaron con las ganas de ir juntos para hacer un voluntariado. Este es el momento de quitarse esa espinita. Después, al fin, la esperada independencia.

¿Y en el futuro? Más planes de pareja, como un proyecto profesional que está en la incubadora y otro personal: ampliar la familia. "A mí me hace mucha ilusión ser abuelo y tener tropecientos nietos en la mesa", cuenta el publicista. Desde luego, va a tener muchas batallitas que contar.

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