Natalia Vodianova y Antoine Arnault: boda y vestido de cuento de hadas en París

La supermodelo rusa y el heredero del conglomerado LVMH se han dado el ‘sí, quiero’ en una ceremonia íntima y por lo civil.

Natalia Vodianova boda
@natasupernova

Hace meses, cuando se anunció el enlace entre Natalia Vodianova, actriz y supermodelo, y Antoine Arnault, el heredero del imperio del lujo LVMH, se sabía que iba a ser un evento de gran envergadura e importancia y, como no podía ser de otra manera, así ha sido. Pero por ahora, con la crisis del coronavirus azotando con fuerza el mundo entero, se han tenido que conformar con hacerlo efectivo, sin celebración masiva. El lunes 21 de septiembre, la modelo compartió un vídeo de la ceremonia, junto a su recién estrenado marido en una oficina del registro civil en el distrito número XVI de París, y oficiada por la alcaldesa de París, Anne Hidalgo. Se trata de uno de los barrios más lujosos de la capital, rodeada de atracciones turísticas tan destacadas y de renombre como la Plaza del Trocadero, el Museo de la Fundación Louis Vuitton, los Palacios de Tokyo y Chaillot y el Arco del Triunfo, entre otros.

Han sido los propios novios los que han compartido un video de la ceremonia en sus respectivos perfiles de Instagram. Sin mascarilla y con una sonrisa de oreja a oreja salían de los juzgados bañados por una lluvia de pétalos de rosa. Natalia llevaba un vestido de alta costura de la firma rusa Ulyana Sergeenko Couture. Un diseño de corte midi, fluido y confeccionado en seda de la colección Alta Costura Otoño/ Invierno 2020/ 2021. Un vestido de inspiración vintage que, aunque a simple vista puedan parecer dos piezas diferenciadas, es un vestido que ha ceñido a la silueta con un elegante y fino cinturón, también en blanco roto. Un diseño que destaca por su cuello camisero con detalles bordados de krestetskaya strochka en color lavanda, que recuerda a los trajes típicos de Rusia, en un claro y precioso homenaje a su país de origen. Un look sobresaliente, con mucho movimiento, que ha culminado con un par de stilettos blancos y un ramo de flores silvestres para una ceremonia sobria, pero de cuento de hadas.

Por su parte, Arnault se ha decantado por un traje smart casual de dos piezas. Un diseño confeccionado en color azul marino, una opción segura, impecable, versátil y que sirve para todo. La base de este traje es la sastrería clásica actualizada con tintes de Wall Street. La americana marca los hombros encajándolos a la perfección, perfila su cintura y no escatima en el ancho de la solapa. En cuanto a los pantalones, de tiro alto, corte slim fit y ceñidores laterales. Un dos piezas de lujo que ha combinado con una camisa blanca y una corbata de seda india azul celeste con detalles blancos.

Arnault y Vodianova se conocieron por primera en 2008, coincidiendo durante meses en distintos eventos y celebraciones relacionados con la moda y el diseño. Pero no fue hasta 2011 cuando Natalia se divorció de su primer marido, Justin Portman, que Arnault decidió dar el paso de invitarle a salir. Fue por mensaje de texto y acordaron reunirse en el apartamento de él, para evitar los focos de la prensa. "Fue completamente ridículo. Los dos éramos súper tímidos", recordó Vodianova más años más tarde y añadió: "¡Ni siquiera trató de besarme!”. Su siguiente reencuentro fue en parte gracias a una coincidencia: ambos alquilaron casas de veraneo en Ibiza, que resultaron estar a solo 10 minutos de diferencia. Muy pronto, Arnault le pidió a Vodianova que viviera con él y ella se quedó embarazada. "Quiero decir, que ya tuve tres hijos", recordó Vodianova en una entrevista. "Quizás en un primer momento lo estuviera haciendo más por él que por mí pero, al mismo tiempo, cuando estás enamorada, quieres tener más hijos y hacer más grande la familia". Ella tuvo dos hijos más, y ahora esta familia de siete vive en París, pero con un oui en los juzgados

Sergio E. González

Sergio E. González

Cuando era pequeño una de las cosas que más me gustaba era sentarme a coser con mi abuela Mercedes, modista y patronista. Pero, con los años me olvidé del ruido de la máquina de coser y decidí que a mi lo que me gusta es contar ideas sobre moda, arte y belleza, ya sea con palabras, imágenes, con campañas de publicidad o con señales de humo… lo mío es comunicar. Pero no todo se resume a eso, también me gusta el café con hielo, los perros salchicha, la paella de mi madre y leer poemas de Lorca.

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