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Ana Carrasco, primera mujer campeona del mundo de motociclismo

La piloto murciana se hizo con el título del Mundial de Supersport 300 en el circuito francés de Magny Cours, convirtiéndose en la primera mujer en ganar un título mundial de motociclismo.

Ana Carrasco
Instagram: @anacarrasco_22

El mundo del motociclismo, tachado habitualmente de machista, puede enorgullecerse de tener a su primera campeona del mundo. La murciana de 21 años Ana Carrasco acaba de triunfar en la categoría Supersport300 del circuito francés de Magny Cours, convirtiéndose en la primera mujer de la historia que gana un título mundial de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM). La piloto compitió con una mayoría de hombres aunque también unas mujeres en una competición reñida, que marca un antes y un después en su trayectoria pero también en la historia. La deportista arrancó en la novena parrilla al quedarse 25ª en los entrenamientos, lo que no le han impedido avanzar y hacerse con el título gracias al sistema de puntuación.

Adelantó, por un solo punto y gracias a su decimotercera posición en la carrera, a Mika Pérez. La campeona ha celebrado su victoria con una camiseta negra con el mensaje: “Ride like a girl”, “conduce como una chica”, y con un mensaje de agradecimiento dirigido a su familia pero también al jefe de su equipo, el DS Junior Team, primo del fallecido piloto Luis Salom, David: "Solo puedo tener palabras de agradecimiento a mi familia, que jamás ha dejado de ayudarme, de confiar en mí, y al equipo de David Salom que lo ha tenido todo a punto para que pudiese cumplir mi sueño”.

El pasado 17 de septiembre de 2017 ya se había convertido en la primera mujer en ganar una carrera de un Mundial en el circuito portugués de Portimão. La piloto confirma su talento y abre la vía a otras mujeres en el ámbito deportista, uno de los más afectados por las desigualdades.

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Sophie Fernández

Sophie Fernández

Ser periodista y un buen café son dos de las razones que me tiran de las sábanas cada mañana. No imagino un mundo sin igualdad, novelas de Victor Hugo, moda, viajes, belleza, tortilla poco cuajada ni rock de los 50. Con el corazón en constante vuelo directo París-Madrid. Y los pies enfundados en bailarinas de punta.

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