"Gordofobia": así es el fenómeno que condena a las personas con sobrepeso

El culto de la delgadez extrema no parece tener límites y afecta de forma directa a las personas que no entran en los cánones preestablecidos. Esta discriminación hacia los "gordos" se manifiesta a través de una serie de prejuicios que no se suelen corresponder con la realidad...

Gordofobia
Instagram: @pinkbits

No lucen una talla 34, no tienen una piel que no sabe de celulitis y tampoco se asustan con el número indicado en su báscula. Por ello sufren todo tipo de prejuicios y discriminaciones. Estas mujeres (y hombres) no siguen al pie de la letra los dictados de belleza que nos arropan de una forma cada vez más incontrolada y son víctimas del fenómeno llamado “Gordofobia”, o lo que es lo mismo, el miedo a la gordura. Constantemente juzgadas por su cuerpo que no entran en las normas, su soledad y desamparo suelen ser totales.

Este rechazo hacia la gordura se ha fortalecido con la explosión de las redes sociales, espejo de perfección imaginaria, que permite conformar una realidad deseada. Aunque son cada vez más las ‘influencers’ plus size que destacan en la red, y esencialmente en Instagram, con hashtags esperanzadores como #SizeBeauty, las críticas siguen siendo numerosas. Ejemplo de ello fue el cierre de la cuenta de la ‘instagramer’ Natalia Lozano. La joven, que comparte a diario sus fotos en la red Instagram y cuenta con más de 150.000 seguidores, presume de curvas a través de imágenes sensuales. Una denuncia masiva fue presentada por un grupo de usuarios, literalmente asqueados por su cuerpo, y consiguieron el cierre parcial por “contenidos indebidos”.

Daria Marx y Eva Perez-Bello del colectivo “Gras Politique” decidieron acabar con esta discriminación con la redacción del libro Gros n’est pas un gros mot (“Gordo no es una palabrota”). A través de ejemplos sencillos, recalcan los obstáculos que tienen que superar en su vida diaria (comentarios, miradas...) y sobre todo desmontan algunos de los prejuicios siguientes:

1. Los gordos lo son porque comen demasiado

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Instagram: @junetteva01

Aunque nuestro peso tenga evidentemente que ver con la cantidad de alimentos ingeridos, no solo entran en cuenta las proporciones. La calidad de la comida es la clave: la ingestión de una cantidad más reducida de un plato preparado, que cuenta con más grasas y azúcares que los demás, tiene un impacto más importante que la de una cantidad superior de un plato de verduras.

2. Los antecedentes solo son excusas

El factor genético es clave: se considera que el riesgo de sufrir sobrepeso para un individuo es de 2 a 8 veces más elevado si tiene antecedentes familiares. Otros factores como la toma de medicamentos influyen, al igual que trastornos como la depresión que puede tener efectos directos.

3. Tienen sobrepeso porque no tienen fuerza de voluntad

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Instagram: @__keenah

La voluntad es indispensable a la hora de adelgazar, pero no es lo único que debemos tener en cuenta. A la hora de entender el sobrepeso de una persona, conviene analizar todos los ámbitos de su vida: su vida económica, su acceso a una alimentación sana, el tiempo dedicado a cocinar y por supuesto su conocimiento de las técnicas para comer sano.

4. Las personas con sobrepeso no se cuidan (y suelen oler mal)

Otro prejuicio muy anclado: la ausencia de higiene ligada al sobrepeso. ¿Por qué una extra de piel sería menos limpia? Este prejuicio suele estar vinculado a la consideración de que al no cuidar o controlar su propia corpulencia, las personas con sobrepeso tampoco cuidan el resto de su cuerpo.

5. Las personas con sobrepeso tienen una vida sexual casi inexistente o nula

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La atracción física sigue lamentablemente asociada a la delgadez o por lo menos a curvas controladas. De ahí la consideración de que las personas con sobrepeso, consideradas menos atractivas, tienen menos relaciones que otras. Otro prejuicio aberrante que se ciñe más bien poco a la realidad. Es más, según un estudio publicado por el British Medical Journal, las mujeres con sobrepeso  de menos de 30 años declaran cuatro veces más embarazos no deseados o abortos que las mujeres de su edad y de IMC normal.

¿El cambio para cuándo?

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