La brecha salarial afecta más a las mujeres de 25 a 35 años con hijo

Las desigualdades de salarios entre los miembros de una pareja se multiplican por dos tras la llegada de un bebé y especialmente en esta franja de edad.

La paridad ha retrocedido el pasado año. Pese a los esfuerzos y mejoras notables en ámbitos como la educación o la salud, las disparidades en el del trabajo y también en casa siguen siendo importantes. Las mujeres se ven más perjudicadas que los hombres en cuanto a salario pero también a tiempo dedicado a tareas domésticas. Una realidad que también está ligada a la llegada de un niño en la familia. Según un estudio publicado por la Oficina de censo estadounidense (United States Census Bureau), la brecha salarial se duplica tras la llegada de un hijo en una familia. Es más, las mujeres que tienen hijos entre 25 y 35 años nunca vuelven a tener un suelo parecido a sus esposos. Las que tienen hijos antes de los 25 o después de los 35, antes de empezar su carrera profesional o después de haberla asentado, tienen más posibilidades de reducir la brecha con su pareja. Las mujeres que tienen hijos al final de los 30 años tienden a tener sueldos más importantes y sobre todo, están menos propensas a tener más hijos. 

La franja 25-35 corresponde a una etapa especialmente difícil tanto para hombres como para mujeres ya que es el periodo en el que surgen los primeros empleos y también donde se construye mayoritariamente la vida de familia. Las desigualdades que nacen durante este periodo se han reducido en comparación con hace cuatro décadas en las que las mujeres sufrían una pérdida más importante de sueldo pero también de autonomía.

¿A qué se debe este fenómeno? La razón más evidente es la globalización y modernización de los empleos que requieren más tiempo en la oficina y sobre todo horarios más flexibles. Conviene estar disponible a todas horas, lo que supone un problema al tener que cuidar en paralelo a sus hijos. Las dificultades y presión ligadas al trabajo, sobre todo cuando se trata de un primer empleo, son mucho más importantes para las mujeres que se ubican en esta franja que para las demás. Las mujeres que tienen entre 25 y 35 años tienden por lo tanto a reducir su jornada laboral e incluso abandonar su trabajo al no poder conciliar los dos, según recalca el estudio, lo que demuestra las grandes diferencias en cuanto a la gestión y cuidado de los niños. Las promociones y ascensos y la construcción de una carrera profesional suelen verse comprometidas.

El estudio subraya que las mujeres ganan una media de 12 dólares menos que los hombres antes de tener un hijo y menos de 25 dólares después. El estudio se ha basado en parejas con ganancias y con hijos nacidos entre 1978 y 2011 y mujeres que han tenido su hijo dos años después. Los resultados confirman la tendencia: la brecha es más importante a cada nacimiento. Es menos importante entre trabajadores de pocos recursos. El estudio, centrado esencialmente en Estados Unidos, demuestra sin embargo que persisten a nivel global desigualdades salariales.

 

¿Un hijo a qué edad?

¿Pero qué opinan las mujeres? Según una encuesta elaborada por la compañía tecnológica WOOM en España, las mujeres interrogadas afirmaron en mayoría que la mejor edad para tener hijos es precisamente de 25 a 35 años (55%) debido a la “estabilidad económica” que proporciona. La edad límite para tener hijos es para un 45% de las mujeres interrogas 35 años y un 62% declaró que le gustaría tener hijos.

Según el estudio, una de cada dos mujeres tendría a su primer hijo en la franja donde precisamente aumenta la brecha salarial. El 30% el apoyo recalcó, sin embargo, que el principal esfuerzo que se tenía que realizar era acerca de las medidas de conciliación entre familia y trabajo. Pese a las disparidades salariales, la franja 25-35 sigue siendo mayoritaria a la hora de tener hijos.

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