Pequeños deseos que tú puedes ayudar a cumplir

A menudo nos cargamos de sentimentalismo y culpabilidad pensando cómo podemos ayudar a aquellos que no han tenido nuestra fortuna y padecen algún tipo de enfermedad que nos les permite gozar de una vida plena. Sin embargo, la parte la parte más complicada de digerir es la que relaciona a los más pequeños con esas enfermedades.

Seguro que has oído su nombre en más de una ocasión: Pequeño deseo. ¿Existe algo más mágico e inexplicable que un deseo? Volar, nadar con delfines, conocer a tu deportista favorito… Tener esa esperanza se convierte en el motor de cualquier persona, y mucho más cuando se trata de niños que tienen que pasar gran parte de su vida en hospitales.

Es entonces cuando la fundación Pequeño deseo cobra todo su significado. Centrada en cumplir los sueños de aquellos niños con enfermedades crónicas o de mal pronóstico,  esta mágica organización, con ayuda de los padres y de los centros hospitalarios, envía a unas especiales hadas madrinas que descubren cuáles son los deseos del pequeño y les prometen cumplirlos.

Fundación 'Pequeño deseo'

Esa ilusión inexplicable de saber que algo excepcional va a pasar en sus vidas, motiva tanto a los pequeños que, tratamientos, hospitalizaciones, dolor o pena, pasan a un segundo plano. Tanto los trabajadores de los centros como los propios familiares de los niños señalan el cambio de actitud total en los pequeños enfermos que esperan con ansia que su deseo se cumpla.

Por ejemplo Guillermo, vio cumplido su sueño cuando durante una jornada abandonó su realidad habitual y se convirtió en el copiloto de un avión de verdad. Su madre, Chus, nos comentaba que, desde entonces su hijo tenía mucha más confianza en sí mismo y afrontaba cada día como una nueva meta alcanzada. Pero Guillermo no es el único, gracias a Pequeño deseo, más de 4.000 niños de toda España han visto sus suelos hechos realidad y han recobrado fuerzas y alegría para continuar con su batalla. Existen 5 categorías de deseos: de ser (ser piloto por un día), de tener (por ejemplo una mascota), de conocer (a alguna estrella a la que admiren), de ir (de realizar cualquier viaje) y de otro tipo (como nadar entre delfines), y dentro de cada una de estas clasificaciones, todos los pequeños pueden ver sus sueños cumplidos.

¿Tú también quieres cumplir deseos?

Fundación 'Pequeño deseo'

Puede que haya llegado el momento de que ayudes a esparcir la magia con quienes más la necesitan. La fundación ofrece diferentes formas de colaborar. Puedes ser voluntario y vivir muy de cerca como es todo el proceso de regalar deseos, puedes participar en actividades deportivas, asistir a mercadillos, hacerte socio por 30€ al año o realizar donaciones puntuales.

Pero no son las únicas formas de colaborar con Pequeño deseo ya que, gracias a la firma de joyas Cristian Lay también puedes llevar esa pizca de magia sobre tu piel todos los días a través de sus pulseras benéficas, proyecto en el que Marie Claire ha participado de forma activa ponienedo en contacto a la fundación con la prestigiosa firma y organizando un evento cargado de magia. La imagen de esta campaña ha sido nuestra blogger Vanesa Romero, muy volcada siempre con las fundaciones benéficas. Comprando alguno de los diseños disponibles - uno de perlas (25,95€) y otro de plata y cuerda (17,95€)- disponibles en www.cumpliendodeseos.cristianlay.com , estarás ayudando a cumplir los deseos de niños con enfermedades crónicas o de mal pronóstico.

Fundación 'Pequeño deseo'

De esta forma, la española firma Cristian Lay vuelve a demostrar su lado más solidario al colaborar con pequeños que deben crecer rápido para afrontar sus graves problemas de salud. Según explican dentro de la firma, "la solidaridad en Cristian Lay  no es una cuestión de imagen, es  un parte esencial –y activa– de los valores de la compañía: cercanía, honestidad, empatía y ayuda".

Ricardo Leal, fundador de la firma de joyería, también tuvo un difícil comienzo que le hizo madurar antes que el resto de niños. Con 14 años, el joyero natural de Jerez de los Caballeros, ya trabajaba como aprendiz en la relojería del pueblo, tarea de la que aprendería todo lo necesario para abrir con el  paso de los años, su propio negocio, el cual factura en la actualidad 500 millones de euros entre diferentes sectores, de las energía renovables a la cosmética, pasando evidentemente por la joyería.

De esta forma quedan aunados en estas pulseras solidarias Pequeño deseo  los valores de compromiso, calidad y el más importante de todos, el de ayuda a los más pequeños, aquellos que, durante un día podrán ver cumplidos sus sueños.

 

Continúa leyendo