¿Quién es Gina Haspel, primera mujer directora de la CIA?

El nombramiento es histórico al ser el primero de una mujer en este cargo, pero sobre todo polémico por la implicación de la espía en casos de tortura.

Gina Haspel
Foto: BBC

Su aire naturalmente sereno y formal oculta una personalidad de líder, determinado pero también muy polémico. Gina Haspel, nacida el 1 de octubre de 1956, pasó ayer 13 de marzo a la historia al convertirse en la primera mujer directora del servicio de inteligencia estadounidense, la CIA. Sustituye, según anunció el presidente Donald Trump, a Mike Pompeo, quien pasa a ser Secretario de Estado, sucediendo a Rex Tillerson. ¿Pero quién es esta mujer elegida por sorpresa?

Gina Haspel se unió a la CIA en 1985 como espía. Trabajó en diferentes países, esencialmente en Reino Unido, hasta la década de los años 2000. Nombrada responsable de las operaciones clandestinas de la organización, quedó apenas unas semanas en el cargo debido a sospechas sobre su implicación en la creación de cárceles secretas en el extranjero y en la tortura de algunos detenidos en Tailanda. Según informaciones recopiladas por el diario Washington Post, la espía ordenó simulaciones de ahogo como método de interrogación. Los vídeos, en los que se puede apreciar escenas de tortura de Abou Zubaydah y Abd al-Rahim al-Nashiri entre otros, fueron destruidos en 2005, sin casi dejar rastro.

El primero de los dos presos, capturado en Pakistán, fue golpeado y encerrado, antes de sufrir una simulación de ahogamiento. La técnica, como su nombre lo indica, consiste en sumergir el detenido varias veces en el agua para hacerle llegar casi a la asfixia. El procedimiento no permitió conseguir información determinante, pero Haspel se aseguró de que el sujeto esté completamente aislado, sin comunicación y preso por el resto de su vida. Actualmente sobrevive en Guantánamo. Esta técnica de tortura, aprobada por los atentados contra las Torres Gemelas a principios de los años 2000, fue ilegalizada a la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca.

En febrero de 2017, fue nombrada directora adjunta de la CIA gracias al apoyo de tres ex directores de la institución, pese a las críticas de los dos senadores demócratas Ron Wyden y Martin Heinrich por el escándalo.

Figura ultra popular en Estados Unidos, el nombramiento de Haspel a la cabeza de la CIA es también polémico por su situación jurídica: en 2017, una orden de arresto fue pedida por el Centro Europeo de Derechos Constitucionales y Humanos (ECCHR) por su trabajo clandestino en la lucha contra el terrorismo. Varios agentes estaban implicados en estos casos de tortura, pero el nombramiento a la dirección adjunta a la CIA  permitió poner cara a esta acción conjunta llevada a cabo de 2002 a 2006. Destrucción de material, violación de la soberanía de países e incluso de leyes regidas a nivel internacional… la lista de escándalos en los que está implicada la agente es aún larga.

Gina Haspel

La elección de la ex espía por parte del presidente estadounidense no es sin embargo sorprendente. Donald Trump no ocultó su opinión favorable ante la tortura y admitió que era uno de sus proyectos como presidente. Pese a los escándalos, el nombramiento de la agente fue aplaudido por los demás miembros de la institución que subrayan su experiencia, determinación y dedicación en la realización de tareas. Queda por ver cómo evolucionará la nueva directora, odiada y amada a partes iguales.

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