Sara Sálamo: "El movimiento contra el feminismo es una catetada peligrosa"

Desde el balcón de su más de medio millón de seguidores, la actriz canaria enarbola su feminismo y activismo animalista. Por ello, Sara Sálamo acaba de recibir el premio L’Oréal Professionnel por su compromiso con causas sociales.

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Tras estrenar Todos lo saben, con Penélope Cruz y Javier Bardem, y rodar Brigada Costa del Sol para Mediaset y Netflix, la actriz tinerfeña acaba de recibir el premio L’Oréal Professionel a la Belleza comprometida. El equivalente metálico del galardón lo destinará a Ana Bella, una fundación que presta ayuda a las mujeres supervivientes de la violencia de género. Hemos charlado con ella.

Pregunta - ¿Qué supone para ti recibir el premio L'Oréal Professionnel a la Belleza Comprometida?

Respuesta - Ha sido muy emocionante porque ha sido un cóctel de muchos ingredientes bonitos. Lo primero, el entorno, que hace un tiempo maravilloso en Málaga, y el vínculo que me une a la ciudad, ya que mi primer papel importante fue aquí y he estado rodando hasta hace muy poco también en esta ciudad. Y me une un vínculo personal, por lo que me apetecía mucho venir. Un festival de cine siempre es la cumbre a la que aspira cualquier actriz para llegar a presentar una película y, además, que L'Oréal Professionnel, que trabajo mucho con ellos, conceda un galardón que sea solidario y pueda aportar mi granito de arena me parece de los mejores premios que puedo recibir.

 

P. - ¿Por qué Ana Bella?

R. - Ana Bella hace una labor muy necesaria. Sobre todo porque entre las víctimas de violencia de género y las supervivientes encontramos muchos casos que ni se identifican como afectadas por este problema, no son conscientes de lo que les está pasando. Son capaces de ver en un telediario cómo un marido ha matado a su mujer y decir que por qué no se ha ido antes de su casa porque no se reconocen como tal. Luego están las que se reconocen pero no tienen la capacidad emocional, personal o económica para poder salir de esa situación. Ellas han creado una red de mujeres que ayudan a no solo sacar a nivel físico de ahí, sino a nivel emocional. Acompañarlas en el momento de poner una denuncia, asesorarlas jurídicamente, llevar el proceso judicial y, en definitiva, tener a alguien con quien compartir las cosas. De hecho, si hay un núcleo común de todos estos casos es que te alejan de tu familia, amigos, por lo que no son capaces, o sí lo son, pero prefieren mantener esa situación por no verse solas o por miedo a no tener trabajo para poder mantener a sus hijos. 

 

P.- ¿Te consideras una mujer feminista? Y ¿de qué manera vives el feminismo?

R.- Demasiado apasionada. Estoy muy implicada con muchas causas, no solo con esta, pero es algo que me viene muy de lejos. Mi carácter es así, es algo que me viene muy de lejos. De pequeña en el colegio me llamaban “la abogada del diablo” porque defendía todas las causas aunque no fueran conmigo. Si yo veía alguna injusticia, allí me metía. Es algo intrínseco en mi carácter. No comprendo cómo la gente tiene tan poca capacidad de ser curiosa o de querer saber e informarse, porque la información es poder y si no tienen la información necesaria y ven este movimiento que se ha creado en contra del feminismo porque la palabra comienza por fem- al final, por un prefijo, estás echando abajo este moviendo que está hablando de los derechos humanos. Me parece una cadetada muy peligrosa que hace que me hierva la sangre. 

 

P.- Además, esto hoy en día, con las redes sociales, esto tiene una parte peligrosa. Eres un altavoz por un lado, pero por el otro se genera un odio que al final dices ‘¿qué sentido tiene?’

R.- Los algoritmos están preparados de manera que te dan lo que tú quieres ver, ves cosas de tu ideología y no te dan píldoras de otro tipo de opiniones para que tú puedas formarte una opinión propia, sino que solo te están diciendo que tú tienes la razón, que eres el mejor, que tu partido político tiene toda la razón, por lo que no te deja ver otro punto de vista y eso me parece muy peligroso, el no saber escuchar o ver qué hay otras realidades. Que leas algo y ya te quedes con ese titular y ni lo compruebes.

 

P.- ¿Tú cómo manejas ese vigor con saber que a veces hay que contenerse? La redes sociales están llenas de gente que lo único que quiere es polemizar. ¿Cómo gestionas esa barrera?

R.- Al principio me lo tomaba muy mal y bloqueaba a todo el mundo. Tengo a mucha gente bloqueada porque no consigo entender si hay una persona que no comulga con mi forma de pensar, ser, vestir o maquillarme o por qué me sigue o por qué me escribe. Haz tu vida, chico, o chica, y no hay ningún problema. Me costaba mucho gestionar que haya personas que vuelquen toda su frustración y quieran simplemente hacer el mal. No me entra en la cabeza. No deja de ser un problema del primer mundo. 

 

E.- ¿Desde cuándo eres vegetariana y por qué has decidido seguir este estilo de vida?

S.- Soy vegetariana desde hace cuatro años. Lo cierto es que desde pequeña ya no comía nada que tuviera forma animal. Por ejemplo, me comía una pechuga de pollo o una hamburguesa, pero no me comía un muslo de pollo porque si veía que era un animal, era incapaz de comérmelo. Siempre he tenido esa idea en mi cabeza y hace cuatro años decidí ya cambiar la alimentación por completo y mejoró mucho mi endometriosis

 

P.- En lo profesional, ¿qué tal fue trabajar con Penélope Cruz y Inma Cuesta en Todos lo saben? ¿Qué aprendiste de ellas? O ¿cómo fue la sensación de encontrártelas en el rodaje?

R.- Al principio, muy nerviosa, la verdad, por no ser capaz o no dar la talla. En ese momento pensaba en “y si me bloqueo y no puedo hablar, ¿qué hago?”. Pero al final el ser humano normaliza todo y las llamas por el nombre de pila. A Inma, por ejemplo, yo la quiero y la adoro. No solo la admiraba antes, sino que ahora mucho más por cómo es como persona. Bárbara Lennie me parece un descubrimiento como persona y como profesional, ya ni te cuento. Elvira Mínguez me cuidó como si fuera mi propia madre en el rodaje. 

 

P.- En ese casting, ¿cómo fue el sentir que un director de la talla de Asghar Farhadi se fijaba en ti y te seleccionaba para ese papel? 

R.- Me he llevado muchos palos a lo largo de mi carrera, de llegar a decirme que sí y aparecer en el rodaje y decirme que no. Este tipo de cosas ha hecho que vaya con mucha cautela. En esta película llegaron a decirme que no el día que se iniciaba el rodaje, me dijeron que estaban entre otra chica y yo y que al final no. El miércoles me llamaron para decirme que Asghar me quería volver a ver y me reuní con ellos, me dieron un guion y yo no sabía si celebrarlo o no, si estaba en la película o no. Pero al final fue que sí y, de hecho, ni lo celebré. 

 

P.- ¿Tienes algún proyecto profesional para después de dar a luz? ¿Brigada Costa del Sol?

R.- Hemos terminado de rodar hace un poco y estamos empezando ya con la promoción, se va a emitir y estoy supercontenta porque un personaje que me he currado mucho. Es un personaje con un acento que no es el mío, una forma de andar que no es la mía y en una época que no es la mía, por lo que hay un trabajo de composición en el que me he volcado mucho y la serie en sí está muy bien porque es muy diferente a todo lo que se ha hecho en España y tiene mucha personalidad. 

 

P.- ¿Diferente en qué sentido? 

R.- Está rodada con un grano que recuerda al de la Isla mínima, que le da ese toque que ya te transporta a esa época. No sé hasta dónde me dejan desvelar, pero el inicio es como un poco cómic. Está basado en un hecho real. La brigada existió. De hecho, hay un documental que se llama Los que caminan solos que habla sobre esta brigada y tiene muchos componentes muy diferentes, que no acostumbramos a ver aquí, y me parece que se han arriesgado con esto y que la colorimetría de la serie está muy bien. 

 

P.- ¿Te enteraste del embarazo estando trabajando? ¿En algún momento eso te hace sentir un poco de vértigo por lo profesional?

R.- Claro que sí. Lo primero que se me pasó por la cabeza fue “¿y si me echan?”. Llamé a mi representante diciendo “¿como vamos a gestionar esto?”, me dio miedo pero llamamos a los productores y se alegraron muchísimo por mí y los vi muy sinceros. Me ayudaron muchísimo. Ya que es una serie con mucha acción, muchas cosas no las podía hacer. Se contrataron especialistas, intentamos acoplar las escenas violentas a mi estado. Las chicas de vestuario estaban como locas, ya que en los últimos capítulos mi estado era muy evidente. Me ayudaron muchísimo mis compañeros y estoy muy agradecida porque sí que estaba asustada. 

 

P.- Con la endometriosis, una de las consecuencias es la infertilidad. ¿Cómo te sentiste al enterarte de que ibas a ser madre? ¿Llegaste a pensar que no sería posible? 

R.- Sí, estuve informándome y llegué a congelar óvulos. Me parecía un seguro, una buena fórmula para tener una red de seguridad. Luego nos los tuve que usar, pero quería estar prevenida porque la infertilidad es una de las consecuencias.

 

P.- ¿Es un bebé milagro? 

R.-  Los médicos te preparan para ser consciente de que a lo mejor no puedes ser madre. Cuando vi el positivo en el test, me puse a llorar, no sabía si para bien o para mal o del susto porque me costó mucho gestionar que realmente hubiera llegado. Fue muy emocionante. 

 

P.- ¿Qué es lo más difícil de la endometriosis? 

R.- Desde que cambié mi alimentación, mejoró mucho. Hay muchas mujeres que no pueden hacer vida normal a diario, los dolores son horribles. Yo, por ejemplo, me enteré porque iba hacer una carrera con Adidas de 10 km y me empecé a entrenar y era incapaz de hacer ejercicios aeróbicos, me caía al suelo del dolor de ovarios. Desde muy pequeña tenía que faltar a clases por el dolor que tenia. Nos vendían que eso era algo normal, que la regla duele, y no es cierto. Debemos eliminar un poco esos tabúes y es una de las luchas importantes que hacen las asociaciones para visibilizar que tener el periodo no significa que tenga que ser doloroso.

 

P.- Hemos visto en redes como compartías la evolución de tu tripita. ¿Cómo has cuidado la piel para evitar estrías y demás? 

R.- Embadurnándome en aceites, cremas… al principio me lo tomaba más al pie de la letra y ahora algún día se me escapa, pero tengo que seguir recordándolo porque es verdad que luego vendrán las consecuencias. Trato de hidratar mucho el pecho, la tripa, los glúteos y las zonas que más se tensan. 

 

P.- ¿Estás practicando deporte?

R.- Pues estoy entrenando con Cris Diaz y con Mami Fit, que son dos entrenadoras con dos conceptos similares y diferentes a la vez, pero todas orientadas al embarazo. Cuidan mucho mi suelo pélvico, que el bebé esté bien, que yo esté bien. Deben mirarte y que un profesional te supervise. 

 

P.- ¿Bajarás el ritmo de trabajo cuando nazca tu bebé? ¿Tienes algún proyecto ya preparado para después?

R.- Si todo va bien, seguiremos con Brigada Costa del Sol, así que espero poder compaginarlo lo mejor posible. El rodaje empieza dentro de poquito e intentaré no frustrarme ni como madre ni como profesional. Espero poder conciliar las dos cosas. 

 

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