Anna Martínez o cómo empezar en el activismo

La joven directiva de la asociación Kali Zor nos cuenta por qué y cómo movilizarnos ¡Menos quejarse y más actuar!

Kali Zor

Tiene apenas 30 años y es un ejemplo para todos los que se quieren movilizar por una causa, Anna Martínez-Millán es antropóloga social y cultural y máster en investigación educativa con especialidad en Desigualdades. También es parte de la junta directiva de Kali Zor, una organización de activismo gitano e intervención social constituida en el barrio de Badalona y se movilizó junto a la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca) Ella nos cuenta, cómo movilizarse, por qué y sobre todo a no tirar la toalla pase lo que pase. Un aperitivo para el reportaje Mujeres Activistas que encontrarás en el próximo número de Marie Claire

¿Cómo empiezas en el activismo?

Mi actividad como activista se inicia en el año 2013, cuando desde la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, se solicitan antropólogos dispuestos a colaborar en la lucha contra los desahucios. Solidarizada con la causa, a partir de ese momento empecé a ser voluntaria de esta organización durante unos años. A pesar de esto, con anterioridad participé en el 15 M y en todo tipo de manifestaciones estudiantiles.


A partir del 2014, con mi participación en un Intensive Erasmus en Budapest cuya temática era el Holocausto nazi, empecé a leer e interesarme sobre el genocidio gitano durante aquella época. En ese momento empecé a moverme por el mundo del activismo gitano, a conocer a gente luchadora y comprometida.

¿Cuál es tu respuesta cuendo la gente te dice eso de “¿para qué movilizarse?”


Que los grandes logros nacen siempre del sueño  por una aparente utopía que en algún momento siempre deja de serlo. Caer en el conformismo es sinónimo de aceptar. Yo me niego a aceptar un mundo cuyos cimientos no se basen en la justicia social y el derecho a la diferencia. Les diría que todo lo que tenemos ahora, nuestros bienes colectivos más preciados, como la educación pública o los derechos laborales, son el fruto de una movilización basada en un sueño en el que se tuvo creer firmemente, y por el que, necesariamente, alguien tuvo que luchar.


¿Y qué le dirías a alguien que quiere moverse por una causa pero no se decide y no sabe cómo?

Le diría que el hecho de que haya tomado conciencia sobre algo, le convierte en alguien necesario. Es importante dar visibilidad a nuestra indignación, aunque sea escribiendo nuestra opinión en un estado de facebook o participando en una pequeña manifestación. Tenemos que hacer algo con lo que pensamos y darle forma. Le recomendaría que no se cuestionara su capacidad para ayudar y que se atreviera a participar de forma activa de aquellas luchas que, por los motivos que sea, han despertado en él/ella una inquietud.


Anna Martínez-Millán

Si alguien quiere formar parte de una lucha concreta y no sabe cómo hacerlo, puede informarse de qué plataforma u organizaciones participan de esa movilización y entrar en contacto con ellos, quienes pueden guiarle acerca de cómo colaborar.

Organización, apoyos, información… ¿qué es lo más importante a la hora de movilizarse por una causa?

Lo más importante son las ganas y la fuerza personal de que dispongas. A nivel de dar visibilidad a esa causa, establecer una red de personas con el mismo objetivo y transmitir de forma efectiva la información que se genere, es fundamental.

¿Alguna vez has estado a punto de tirar la toalla? ¿Qué piensas en ese momento?

Alguna vez lo he pensado, pero no porque haya dejado de creer en lo que reivindico, sino por encontrarme en momentos personales en los que no me he sentido con fuerzas. A veces te desanimas, dudas de la utilidad de lo que haces, pero lo cierto es que en mi caso esos pensamientos vienen y van. Pero finalmente es más difícil tirar la toalla que no  hacerlo cuando realmente crees en lo que haces.

La mayoria de personas al frente de ONG en España son mujeres, también la mayor parte de personas que firman en Change.org por ejemplo ¿crees que las mujeres estamos tomando empuje a la hora de movilizarnos?

Sí, y probablemente como consecuencia de una lucha que nos une, la de la igualdad de género. Nuestros logros en el ámbito de la lucha feminista, nos empoderan y favorecen un rol activo en otros espacios de reivindicación.   


Les diría que los grandes logros nacen siempre del sueño  por una aparente utopía que en algún momento siempre deja de serlo. Caer en el conformismo es sinónimo de aceptar. Yo me niego a aceptar un mundo cuyos cimientos no se basen en la justicia social y el derecho a la diferencia. Les diría que todo lo que tenemos ahora, nuestros bienes colectivos más preciados, como la educación pública o los derechos laborales, son el fruto de una movilización basada en un sueño en el que se tuvo creer firmemente, y por el que, necesariamente, alguien tuvo que luchar.

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