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Opinión

De la delgadez de Adele al tono muscular de Chrissy Teigen: ¿por qué todos opinan sobre el cuerpo de las mujeres?

'Lo de gorda tiene arpón de triple gancho. Humilla si la causa es social, familiar. Mortifica si la razón es la ansiedad. Pisotea si un medicamento ha hinchado las carnes'.

Instagram de Adele
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Cada mañana, a eso de las doce, el olor a hojaldre caliente procedente de un salón de té cercano se enredaba con los cánticos de la capilla ortodoxa de ladrillo gris y trepaba hasta la tercera planta del número 86 de Rue des Écoles. Antes, alrededor de las diez, veintidós niñas habían ensuciado veintidós servilletas de hilo blanco con mermelada y zumo de naranja recién exprimido. Antes, en el momento exacto en el que el reloj marcó las ocho, una mujer con pelo de alquitrán había hecho sonar una campana oxidada desde el hueco de la escalera. El verano tenía la terrible manía de amanecer temprano en aquella casa del quinto arrondissement. La nueva hornada de cruasanes anunciaba el comienzo del fin de la clase. Las sillas se removían en pasos cortos y, desde el fondo de la habitación, las palabras en español organizaban la insurrección contra el francés. Marie pedía silencio frente a la pizarra. Se cerraban las libretas, el queso barría los platos del postre y, en andaluza expedición, salíamos a pasear. Buscábamos museos, nombres de tiendas recortados de las últimas páginas de una revista de moda, iglesias con gárgolas y crêpes acolchadas en Nutella. Caminábamos hasta que la hora de la merienda española amenazaba con tupir a la de la cena francesa. Antes de volver a casa, el pelotón de adolescentes sin eses frenaba frente a una heladería. Pedían tarrinas regadas de chocolate blanco, de caramelo, de cacahuete y de astillas de Kit-Kat. El rococó era, entonces, un helado para llevar. Nunca pedí uno. Tenía 13 años. No quería engordar.

 

'Chrissy Teigen subió un vídeo en bañador. Adele, por su cumpleaños, subió otra con vestido negro. A la modelo la llamaron gorda y quienes felicitaron el adelgazamiento de la cantante fueron acusados de gordófobos. Un cuerpo femenino es una reunión de vecinos nómada. Lleva existencia de micro abierto'.

Escribió Emilia Landaluce que, en sus filias oprobiosas, prefería que la llamaran puta a que le insinuaran un ‘gorda’. Yo prefiero hoy que me llamen gorda a que me digan fea. Los kilos atraviesan la miopía emocional. En las tallas no hay cortesía, la más honrada de las mentiras. Pero tiene el ‘gorda’ (y el ‘gordo’, la kilocaloría y el kilojulio) arpón de triple gancho. Humilla si la causa es social, familiar. Mortifica si la razón es la ansiedad. Pisotea si un medicamento ha hinchado las carnes. Sojuzga lo que, en apariencia, se debería controlar. Chrissy Teigen subió un vídeo en bañador. Adele, por su cumpleaños, subió otra con vestido negro. A la modelo la llamaron gorda y quienes felicitaron el adelgazamiento de la cantante fueron acusados de gordófobos. Un cuerpo femenino es una reunión de vecinos nómada. Lleva existencia de micro abierto. La paz con él, si no se baja el volumen ajeno, es una yincana. En la fase cero encontré una pista: el paseo de las ocho de la tarde llegaba hasta la heladería.

Esta columna de opinión apareció originalmente publicada en el número de junio de la revista Marie Claire. 
Charo Lagares

Charo Lagares

Iba para registradora y le dio por pensar que el dinero no daba la felicidad. Ahora quiere ser como Dorothy Parker. Solo ha conseguido sus ojeras.

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