#MCdenuncia: cuando las niñas destierran a las mujeres

Un nuevo canon de belleza -todavía más polémico que el de la delgadez extrema- llega al mundo de la moda y triunfa sobre las pasarelas.

Si durante años las modelos que hemos visto sobre la pasarela y en campañas de moda respondían a un canon de belleza considerado irreal por su delgadez, en el momento en el que la revolución curvy triunfa tanto fuera como dentro de la industria, surge un nuevo fenómeno que nos ofrece un prototipo perfecto bastante (más) cuestionable: las niñas. Es un hecho: los diseñadores apuestan por modelos cada vez más jóvenes en sus campañas y desfiles. ¿Qué buscan en ellas? Juventud, un rostro inocente y –quizá lo más polémico- un cuerpo sin desarrollar.

Sofia Mechetner abría el desfile de Christian Dior Alta Costura

Hace unos días conocíamos la noticia de que Kaia Gerber, la hija de Cindy Crawford, fichaba como modelo por una agencia con apenas trece años; poco después, el desfile de Alta Costura de Christian Dior lo abría Sofia Mechetner, una joven promesa de la moda descubierta por Raf Simons con solo catorce años; y ahora Chanel ha nombrado embajadora de su marca a Lily-Rose Depp, que con dieciséis años sigue los pasos de su madre, Vanessa Paradis.

En una nueva paradoja, la industria de la moda y el lujo se dirige a unas clientas –casi todas con un perfil adulto que supera los 30 años-, para intentar vender que lo más cool no es ser mujer, es ser una niña, y no ya joven, sino infantil. No basta con serlo de espíritu, también de apariencia; ya no vale ser delgada pero femenina, ahora hay que poseer el cuerpo de una adolescente de trece años para entrar dentro del canon estético. El cuerpo femenino queda reducido a la forma de columna, las curvas suprimidas, y la edad a la que se es considerada perfecta se sitúa entorno a los quince años.

No hay más que ver cómo las últimas it girls que han triunfado en el mundo de la moda responden a este perfil. Desde Olivia Palermo y su infantil aspecto a pesar de ser casi una treinteañera, hasta Chiara Ferragni y su forma de presumir de piernas esqueléticas en Instagram. Y los últimos virales de la red, el ‘desafío del ombligo' y el 'reto de la clavícula’, no hacen más que acrecentar la tendencia de desear tener un cuerpo infantil y delgado con más de veinticinco años. Desde luego, un ejemplo nada real -por no decir imposible- de conseguir.

Lily-Rose Depp acaba de ser nombrada embajadora de Chanel

No solo en moda, también en belleza se ven los efectos de este movimiento. Las nuevas tendencias en maquillaje apuestan por un rostro de efecto natural, de tez lisa y rosada, y dice adiós a elementos tan característicos del make up las mujeres adultas como los labios rojos -icono de seducción po excelencia-, la manicura intensa o los ojos con exceso de maquillaje. El pelo también también busca la naturalidad propia de los cabellos infantiles, con el triunfo de las mechas babylights y las ondas naturales.

“Lily-Rose es impresionante, es una chica joven que pertenece a una nueva generación con todas las cualidades de una estrella”, declaraba el mismísimo Karl Lagerfeld sobre el fichaje de su nueva musa. En las palabras del diseñador vemos reflejado el auge de esta tendencia baby-doll, una ‘nueva generación’ que destierra lo anterior. En un mundo en el que cada vez nuestra esperanza de vida es mayor, ¿llegaremos al irónico punto en el que las modelos se deban retirar de las pasarelas con veinte años por ser consideradas ‘viejas’?

Y es que ahora las niñas ya no juegan a ser adultas; en una vuelta de tuerca más retorcida que nunca en el mundo de la moda, los diseñadores han decidio obligar a las mujeres a ser niñas para encajar. Ahora las madres jugarán a ser sus hijas.

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