Diario de Guerra Ucrania-Rusia: Kate Kyrychenko nos cuenta su experiencia

Kate nos cuenta en primera persona cómo está viviendo la guerra desde Kiev.

Kate, de 28 años, es ucraniana. Como el conjunto del pueblo de Ucrania y el mundo, su vida cambió para siempre el pasado 24 de febrero. Rusia invadió su país, derribando vidas, esperanzas y paz. Nos cuenta en un testimonio único cómo se está enfrentado a todas estas dificultades desde Kiev, su ciudad y capital, que se ha negado a abandonar por la guerra. 

Nos cuenta: "Civiles están muriendo, bienes están siendo destruidos y es una guerra de cuatro niveles que se está llevando a cabo en el centro de Europa. '¿Por qué he decidido quedarme aquí?', me preguntarán. Para mí, no era la pregunta porque Kiev es mi casa, me encanta, soy patriota, y he decidido que tenía que quedarme aquí para proteger mi casa, ayudar el ejército, ser voluntaria y hacer todo lo que pueda para ayudarnos a ganar pronto. Todos los días hago voluntariado, hago todo lo que está en mis manos para apoyar a los valientes hombres y mujeres que protegen nuestra casa en la actualidad. Dono sangre, recojo ropa, cocino, voy a farmacias para conseguir medicamentos para gente que no puede acudir porque es demasiado complicado para ellos. Hay mucho trabajo “por detrás” que tiene que ser realizado por voluntarios, personas 'normales', que no son militares ni soldados. En este momento, siento que es el lugar donde tengo que estar y no creo que haya otro lugar en el mundo en el que quiera o deba estar ahora. Sentimos un gran apoyo por parte de la gente en Europa, no los gobiernos, la gente de Europa, que apoyan a los ucranianos, acogen a los refugiados, donan al ejército a través de organizaciones humanitarias, aportan donaciones… mis amigos del extranjero me escriben todos los días para preguntarme cómo estoy, qué pueden hacer… este inmenso apoyo es el que nos permite seguir adelante, yo y todas las personas que han decidido quedarse y que trabajan para ayudarnos a ganar".

La situación de los refugiados, que ascienden a 3,9 millones, es una de sus consecuencias más trágicas: "Hay muchos refugiados, algunas grandes ciudades han sido bombardeadas, los rusos han provocado una catástrofe humanitaria allí. Muchas personas han tenido que huir, especialmente la gente mayor o con niños. Ahora mismo, numerosos países europeos han abierto sus fronteras para los ucranianos, para que vengan, para que puedan trabajar sin esta loca burocracia habitual… pero mis amigos que han decidido quedarse y yo sentimos que no hay otro sitio donde queramos estar. Teóricamente, podemos ir a Reino Unido, Canadá, Polonia, en cualquier sitio sin VISA ni burocracia pero no queremos porque si todo el mundo se va… ¿Quién se queda para proteger? ¿Quién se queda para ayudar? El ejército debería proteger a alguien, la gente, y somos esta gente. Entonces son, en resumen, las razones por las que he decidido quedarme".

Descubre sin esperar su testimonio en primera persona de una de las mayores crisis humanitarias de nuestro siglo. ¿Qué podemos esperar? ¿Cómo superarlo? A la espera de contestar a todas estas dudas, sigue la lucha.

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