“Molka porn”: así es la plaga de las mujeres en Corea del Sur

Zapatos, relojes... cualquier objeto y lugar se convierte en peligro para las mujeres en el país asiático. ¿La razón? La innovación tecnológica favorece la grabación y emisión de contenidos pornográficos ilegales en línea.

Molka

Si bien el peligro constante que suponen las webcams es conocido (de ahí la famosa pegatina sobre la cámara), algunas amenazas más insospechadas se desarrollan de forma imparable. Corea del Sur es escenario de un fenómeno bautizado “molka porn” (cuya traducción sería espionaje sexual), que consiste en grabar a mujeres en lugares como el baño, la escuela, el tren, los vestuarios y subirlo a la red, sin su consentimiento. Este acoso masivo se ha expandido en los últimos años, llegando cada día a más lugares públicos como privados.

Desde el pasado mes de mayo y con el movimiento #Metoo como bandera, miles de mujeres toman las calles para liberar la palabra y denunciar un comportamiento inaceptable. Un total de 22.000 personas se manifestó el pasado mes en Seúl para pedir acciones concretas contra la llamada “pornografía por cámara espía”. Ante esta reivindicación, el Gobierno decidió inyectar nada menos que 5 millones de euros en la lucha y proceder a la verificación de cerca de 50.000 baños públicos a través de todo el país, con el objetivo de poner un punto y final a esta práctica.

Corea acoso
Mujeres con carteles "Mi vida no es tu porno" / Getty Images

El fenómeno ha llegado a generar un estrés generalizado entre las mujeres, que en algunos casos ni se atreven a denunciar la situación por miedo a ser juzgadas e incluso reconocidas. El número de denuncias por cámara espía ha pasado de 1.354 en 2011 a más de 5.000 el pasado año. No existe un perfil concreto de culpables: autores, profesores, médicos, pastores, policías… el fenómeno se extiende a numerosas profesiones y edades, y no parece tener filtros. En la mayoría de ocasiones, los hombres se aprovechan de su relación amistosa o incluso amorosa para llevar a cabo el delito. Algunas mujeres denunciaron a su propia pareja.

El desarrollo del fenómeno se debe en gran parte al vanguardismo tecnológico. El país asiático cuenta con dispositivos muy desarrollados y sofisticados, que permiten una grabación fácil y discreta. Favorecen, en este sentido, la explosión de páginas pornográficas que cuentan con todo tipo de contenidos amateur. Varios casos de acoso tecnológico fueron registrados en los últimos meses: un hombre de 43 años fue detenido el pasado mes de julio por haber grabado durante cuatro años a clientes de un hotel La aplicación de una condena real por delito sigue siendo aún así menor, y más sorprendente aún, las mujeres que lo practican suelen contar con sanciones más importantes. El primer escándalo del molka porn afectó a una mujer de la Universidad de Hongik, que había grabado y difundido un vídeo de uno de sus compañeros desnudo. La noticia fue tratada hasta la saciedad, contrariamente a casos de acoso por parte de hombres. El sexismo llega a su momento álgido.

Corea acoso
Mujeres se rapan el pelo para luchar contra el sexismo en la manifestación / Getty Images

Corea del Sur es uno de los países del mundo con mayores restricciones en el ámbito sexual. La pornografía en línea, pese a prosperar ilegalmente, no está autorizada y el Gobierno anterior del país había incluso instado a las mujeres a no llevar falda para evitar agresiones.

CONTINÚA LEYENDO