Reenfocando el feminismo: ¿cuál es el rol de género de los hombres en la Franja de Gaza?

Estamos acostumbrados a hablar de la cuestión de género de forma unilateral. ¿Y si la clave estuviera en incluir la versión masculina en los proyectos? Acción contra el Hambre lo pone a prueba.

En la Franja de Gaza, los roles de género se empiezan a difuminar. Foto: ACH.

En los últimos años el feminismo ha cogido fuerza en nuestra sociedad gracias al trabajo de las personas que se han volcado en ello. La búsqueda de la igualdad entre hombres y mujeres es la base sobre la que trabaja este concepto y todavía queda una gran labor por hacer para que pueda lograr su propósito.

La dificultad de este proceso reside en la gran cantidad de factores que afectan al comportamiento de los géneros. No es lo mismo hablar de feminismo en un país europeo que en Palestina; la religión y la tradición, entre otros, están muy arraigadas en algunas regiones y ralentizan el aprendizaje.

En los países que se encuentran en "situaciones de conflicto" es más difícil lograr la autonomía de las mujeres, tal y como ha descubierto el estudio Masculinidades en la Franja de Gaza realizado por Acción contra el Hambre; pero un nuevo enfoque, presentado en esta investigación, podría cambiarlo todo "comprometiendo a los hombres con el feminismo" entendiendo su punto de vista y "reorientándolo hacia el apoyo de las actividades de las mujeres".

 

Revelación 'in situ'

Los programas de género, en su mayoría, se han dirigido exclusivamente a las mujeres "ignorando así los aspectos sociales y culturales de los hombres" y algunos investigadores han decidido darle la vuelta a la tortilla para estudiar el punto de vista desde el otro lado, el del sexo masculino. A raíz de este debate sobre la masculinidad y el feminismo, la oenegé Acción contra el Hambre ha analizado a los hombres en la Franja de Gaza para descubrir cuáles son sus roles, actitudes y las acciones sociales que desempeñan.

Con los datos recopilados se han estudiado las causas que llevan a los maridos a rechazar el feminismo y a coartar la autonomía de sus esposas, impidiendo que puedan realizar trabajos remunerados reservados, tradicionalmente en su país, para los hombres.

"Los hombres se sienten desempoderados, no logran cumplir con su identidad masculina y se frustran", explica Suzzane Takkenberg, directora de la delegación de Acción contra el Hambre en lo que denominan Territorios Palestinos Ocupados. Su trabajo de campo supone una parte fundamental del estudio de Acción contra el Hambre. "Esa frustración", añade, "se libera, en gran parte, en forma de violencia doméstica contra las mujeres".

El análisis, que se ha llevado a cabo en cinco regiones de Gaza, ha encontrado respuestas similares en los participantes: hay ciertas obligaciones que se reservan a los hombres, desde pequeños se les inculca que deben ser el sustento económico de los suyos y proteger a su familia. "Cuando un hombre apoya financieramente a su esposa, alimenta su virilidad" decía uno de los entrevistados.

Un gazatí coloca las prendas de una tienda de ropa femenina. Foto: ACH.
Nadie dijo que fuera fácil

El estudio en cuestión aclara que los proyectos feministas que están involucrando a las mujeres en el mundo laboral van cambiando, poco a poco, el paradigma del país. La inserción laboral está provocando el rechazo del género masculino a este tipo de prácticas inclusivas para la mujer, porque se sienten rechazados por la sociedad.

"Vimos que cerca de la mitad de las beneficiarias de nuestro proyecto sufrían violencia doméstica, y quisimos solucionarlo tratando de entender qué sucede en los hogares", señala Takkenberg.

Los trabajos reservados para las mujeres en esta región son, básicamente, los del hogar. En el caso de que tengan otra obligación remunerada para sustentar a la familia, en principio, deben cumplir igualmente con sus “obligaciones” de la casa en su tiempo libre.

Durante la investigación, varios hombres afirmaron que no podían hacer las tareas del hogar porque denota debilidad. Por eso, la experta señala que, a la hora de trabajar en entornos conservadores, es fundamental dar a los hombres "la oportunidad de expresar lo que sienten y luego reconducirlo".

"No estamos dejando de trabajar con mujeres, pero ahora creemos que también es importante comprometer a los hombres como parte de un equipo", remarca la responsable. Desde 2016, la organización ha logrado establecer en Gaza unas 479 empresas dirigidas por mujeres.

Foto: ACH
 El cambio cuesta, pero llega

El cambio está en marcha. Las distintas actividades y charlas con los grupos participantes del estudio van causando efecto. Los objetivos principales del proyecto tales como la catalogación de las masculinidades en la Franja de Gaza, la promoción del trabajo en equipo en el núcleo familiar o la educación de los niños en el feminismo va haciendo mella, así lo demuestra la experiencia contada en primera persona por uno de los integrantes del grupo: "Yo quería ayudar a mi esposa, pero tenía que ocultárselo […] pensé que se reiría de mí. Pero ahora es algo normal en mi casa. Organizamos las tareas juntos cada día y nos preguntamos ¿quién cocina hoy?".

Las barreras sociales limitan la presencia de la mujer en la vida pública, por eso Acción contra el Hambre cree que es importante contar con personas influyentes en su cultura para transmitir el mensaje del feminismo. Hay que encontrar a líderes que inspiren al resto con actitudes modélicas. Pero, sobre todo, hay que "enmarcar el matrimonio o la familia como un equipo crucial" en el que todos participan para conseguir un futuro más brillante y eliminar la rivalidad entre ellos.

Mientras tanto, y hasta que no se produzcan estos cambios sociales significativos en la vida los gazatíes, el trabajo remunerado sigue siendo de dominio masculino. Según la ONG, el 83% de los hombres y el 70% de las mujeres creen que, cuando hay escasez de trabajo, se debería priorizar el acceso de los hombres a los mismos, mientras que más de la mitad de las participantes de la prueba están de acuerdo en que "el papel más importante de la mujer es cuidar el hogar".

 Juntos somos más fuertes

Lo que verdaderamente supondrá un avance es la contemplación conjunta de hombres y mujeres en el camino hacia la igualdad. Ya se ha demostrado que es más exitoso un proyecto de este calibre cuando se desarrolla de forma inclusiva con ambos sexos. De este modo, además, se consigue un doble beneficio: "legitimar la inclusión de ellas y aliviar la presión que tienen ellos debido a la responsabilidad de sustentar a la familia".

Pese a que la mujer debe seguir manteniendo el foco de atención en el feminismo no se puede perder de vista el importante papel que juegan los hombres él, además de los distintos tipos de masculinidades, para comprender y desarrollar las cuestiones de género.

Tipificando la masculinidad

Acción contra el Hambre ha demarcado cuatro patrones básicos de identidad masculina en Gaza: 

  • Independiente: caracterizado por la toma de decisiones y una filosofía de vida propia.
  • Proveedor: considera que sustentar a la familia es signo de virilidad. Cuando ella es quien trabaja, el hombre se siente inferior.
  • Protector: protege a su familia físicamente y también vela por su reputación, en el sentido más tradicional.
  • Masculinidad rota: hombres que han visto sus atributos masculinos puestos en duda como consecuencia de la crisis, la guerra y la inclusión de la mujer en el mundo laboral, y dejan de sentirse "seguros".

 

CONTINÚA LEYENDO