La columna de Charo Lagares: Cómo patinar sobre hielo

“La obra de un asesino o un violador yo la disfruto como unos churros con chocolate o un asiento en business por trabajo: con pena y un poco de remordimiento.”

Yo, Tonya. IMDB
Yo, Tonya. IMDB

 

Iba para registradora y le dio por pensar que el dinero no daba la felicidad. Ahora nuestra redactora escribe Notas al margen, una columna mensual en la que repasa la actualidad del feminismo. Quiere ser como Dorothy Parker. Solo ha conseguido sus ojeras.

 

Así es Charo Lagares, redactora de cultura de Marie Claire, quien comienza esta andadura en la web con esta columna de opinión. En ella nos desgranará su opinión sobre diversos sucesos que salpicará con su genialidad y característico humor. Un baño de realidad aderezado con referencias que te sacarán del letargo de infoxicación del que vivimos presas. Un espacio por y para la mujer, ¡bienvenidas!  

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Los Planetas

 

Notas al margen

Decía una conocida que Leticia Dolera era su modelo a seguir. Hace tiempo que no nos vemos. Debe de haber perdido el norte. Quizá lo reencuentre si da con la ristra de cajas que amontonaba el equipo de Aída para disimular el embarazo de Melani Olivares.

En un vídeo para Buzzfeed, Beatriz Serrano se preguntaba si se puede separar al artista de su arte. La obra de un asesino o un violador yo las disfruto como unos churros con chocolate o un asiento en business por trabajo: con pena y remordimiento. Pero no lo sé. ¿Se puede separar la obra de los actos del artista? Elijo para el comodín de la llamada a la directora de la primera línea.

En otro pasillo de Internet, gimnasio de la cuarta ola, a la comunicadora Yolanda Domínguez no le gustó el cartel de Los Planetas para un concierto en Casa Patas, madrileño tablao flamenco. Era el dibujo de tres mujeres desnudas, y una vestida, a punto de bailar. A Los Planetas no hay quien los entienda cantando, pero el cartel no necesitaba un máster en Bellas Artes para ser interpretado. Su sexualización era la de una Venus clásica. Tuiteó que se trataba de “lo más rancio que hemos visto en mucho tiempo”. Contendrá multitudes el ser humano, pero hablar en plural mayestático resulta siempre inquietante. Le respondieron que oye, es una referencia a Ángela Molina en aquella peli de Buñuel. ‘Pues que sean menos moderners y más buñueles’. Ya.

Días después se supo que una periodista había inventado pruebas para inculpar a Morgan Freeman en una agresión sexual y Dolera, que había escrito que ocho mujeres no se ponen de acuerdo para acusar a un hombre, tuiteó que había llamado al actor y todo, re-tin-tín, bien. Luego lo borró. Solo quería decir que a Freeman le daba igual lo que ella dijera. No lo da. Contribuía a la calumnia y al perjuicio de su honor. Por esto la presunción de inocencia. Las ideas gotean desde los altavoces. Quien agarra con fuerza los dogmas no permite que se filtren las ideas. Se hace daño con sus propias uñas. Con aflojar un poco los puños ya le da tiempo a una a amortiguar la caída. Porque el patinador olímpico Javier Fernández ha anunciado que se retira en 2019. Y puede respirar tranquila la Federación Española de Deportes de Hielo. Abundan las candidatas para la sustitución.

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