Artículo de opinión

María Pombo y el aborto: cuando la izquierda explica cosas a las mujeres conservadoras

La influencer subió a Instagram el momento en el que el novio de su hermana pedía permiso matrimonial a los 'pombopadres'. Alguien republicó el vídeo en Twitter. "Valores cristianos", emoji, "como en 1634".

Instagram de María Pombo

 

Hay pecados religiosos y hay pecados civiles. Entre los primeros, mentir, insultar a un padre o codiciar lo ajeno. Entre los segundos, las mechas californianas, cerrarse el segundo botón de la camisa y consumir comida mexicana con cuchillo y tenedor. Se lo explicaba a una amiga empeñada en que la tortilla de un taco no le rozara los dedos y en la calle las gaitas asturianas aún resoplaban. De la basílica de Santa Bárbara salían los novios. Un señor en traje de chaqueta, que tonificaba los bíceps con una cámara casi de televisión, grababa el enjambre de pamelas de rafia. Un grupo de británicas en shorts enfocaba a los hombres con tropas de tartán. 

La influencer María Pombo se casa. Sin gaitas. Espero. Como su hermana. Y María también graba. Subió a Instagram el momento en el que el novio de su hermana pedía permiso matrimonial a los pombopadres. Tenía la escena más de teatrillo de sobremesa que de acto vinculante. Alguien republicó el vídeo en Twitter. "Valores cristianos", emoji, "como en 1634". Y añadió, tenemos 2x1 en embutidos selectos, señores, otro pantallazo de julio de 2018. A Pombo le preguntaban por el aborto. Ella respondía que "si eres maduro para tener relaciones sexuales, también para las consecuencias". En determinadas situaciones, aun así, lo comprendía. El clan de ardillas superdotadas que gobierna algunas calles de Twitter clamó que los Pombo "merecen una silla eléctrica". Otro, que, hombre, "el garrote, que somos españoles".

 

 

Tiene Paloma Rando en Vanity Fair una recopilación de artistas que planean por el campo derecho de las ideas a las que los hombres de izquierdas les explican cosas. Fecha de 2017. Recuerda el tribunal pop-up de El País cuando Russian Red comentó que si debía decantarse, era de derechas. Figuran también Marta Etura o Nena Daconte. Pombo, artista de sí misma, llama ya a la puerta y a Bárbara Goenaga la meten a codazos. La actriz escribió contra la homofobia e Irantzu Varela, que ya no se sabe si le sobran o le faltan vacaciones, la mandó a convencer de lo mismo a su marido, el popular Borja Semper. La anulación de Goenaga a través de la alianza. Ponerle el babi y pastorearla. Ellos ya se ponen brackets y acné. Posadolescencia que protege la libertad de expresión solo cuando la opinión le agrada. Lo bueno es que en Asia hay un país que celebra la actitud y siempre está reclutando nuevos trabajadores. Lo malo, que se abrochan la camisa hasta la nuez.  

 

Esta columna aparece originalmente en el número de julio de 2019 de la edición impresa de Marie Claire.
Charo Lagares

Charo Lagares

Iba para registradora y le dio por pensar que el dinero no daba la felicidad. Ahora quiere ser como Dorothy Parker. Solo ha conseguido sus ojeras.

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