#MCdenuncia: el impuesto rosa… por qué pagamos más que ellos

El mismo servicio, distinto precio. Idéntico producto colocado en dos estanterías diferentes, diferencias abismales si es para ellos o para ellas. Antes de comprar, asegúrate que no te están cobrando el denominado “impuesto rosa”.

impuesto rosa

El mismo servicio, distinto precio. Idéntico producto colocado en dos estanterías diferentes, diferencias abismales si es para ellos o para ellas. Antes de comprar, asegúrate que no te están cobrando el denominado “impuesto rosa”.

Ya sabíamos que cobramos menos que ellos (según el último informe de la Organización Internacional del Trabajo, nuestro sueldo es un 17% menor que el de los hombres por realizar el mismo trabajo), pero lo que muchas no conocen es que –además- con ese dinero podemos comprar muchas menos cosas y lo haremos de forma mucho más cara.

Es el denominado “impuesto rosa”: el mismo producto es más caro en la versión femenina que en la masculina. Por ejemplo, cuchillas de afeitar desechables, desodorantes y champús de la misma marca, incluso juguetes… ¿Sabías que un triciclo en rosa cuesta cinco euros más que la versión en azul? Son datos de los supermercados Monoprix, una cadena líder en Francia que ha sido analizada con lupa por el colectivo Georgette Sand. Según su demoledor análisis, las mujeres llegan a pagar hasta un 75% más por el mismo producto en dichos supermercados.

Sin embargo, la “tasa rosa” no conoce fronteras: en Estados Unidos se estima que las mujeres pagan 1.400 dólares al año por comprar los mismos productos que los hombres. También salta las barreras físicas y se extiende a Internet: en la mayoría de los videojuegos elegir protagonista masculino es gratis, pero, si tu avatar es una mujer, hay que pagar. Asumimos como normal que un corte de pelo sea más caro en las peluquerías para nosotras que para ellos, pero nos empieza a “chirriar” que limpiar la camisa en una lavandería tenga distintas tasas si la prenda es femenina que masculina.

Tampoco las firmas de lujo se libran de la polémica. El blog de accesorios de lujo ThePurseblog asegura que los bolsos de hombre suelen ser más grandes que los de mujer, pero –aunque sean idénticos- son más baratos. Por una pulgada de un modelo de Saint Laurent nosotras pagamos 2,4 euros, mientras que ellos solo la mitad.

¡También ocurre con el unisex! La mochila Rockstud de Valentino cuesta en los almacenes neoyorkinos Bergdorf Goodman 2.354 euros, pero en la cadena masculina Saks Fith Avenue vale 150 euros menos. La cartera Bambi de Givenchy cuesta 8 euros más en la versión femenina.

Etiquetas: desigualdad

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