Patricia Campos Domenech, la primera piloto de caza española de la historia

"Cuando descubrí que el deporte también conduce al cambio social, me fui a Uganda como voluntaria".

Patricia Campos Domenech, la primera piloto de caza española de la historia

Los seres humanos somos libres y capaces de decidir por nosotros mismos. A veces, en especial a las mujeres, nos adjudican un papel del que no nos atrevemos a salir", dice Patricia Campos Doménech (Castellón, 1977), toda una experta en romper moldes.

Tras jugar en el primer equipo de fútbol femenino del Villarreal, ingresó en la Armada en 2005 como la primera piloto de caza española de la historia. Y aunque reconoce que volar es su mayor pasión, pidió una excedencia hace unos meses, asfixiada por el ambiente machista y homofóbico que imperaba. "Lo pasas mal. Te sientes culpable por el simple hecho de aprobar la oposición de 'un trabajo para hombres'; pero si volviese a nacer, elegiría ser mujer y homosexual", afirma.

Por entonces, Patricia sintió la necesidad de retomar el fútbol. "En España, la mujer ni siquiera es tomada en consideración.

Patricia Campos Domenech, la primera piloto de caza española de la historia

Tuve que marcharme a EE. UU., donde me dieron una oportunidad", recuerda. En California, se convirtió en la primera entrenadora española de un equipo de fútbol profesional estadounidense, el Carlsbad United, lo que le valió la Mención Especial al Mérito Deportivo en 2014.

"Cuando descubrí que el deporte también conduce al cambio social, me fui a Uganda como voluntaria", explica Patricia. ¿Su objetivo? "Intentar que niños oprimidos por la pobreza, la orfandad y la enfermedad encontraran sentido a sus vidas", afirma.

Regresó a España cuando se le acabó el visado, y se marchó en cuanto recibió una oferta para entrenar un equipo de fútbol femenino en Hawái, desde donde nos habla.

"La vida quizá no es perfecta, pero solo tenemos una, y hemos de vivirla a nuestra manera", concluye. La autobiografía Tierra, Mar y Aire (Roca Editorial), publicada este verano, recoge la suya.

Continúa leyendo...

COMENTARIOS