Pioneras, mujeres admirables que se aventuraron en un mundo de hombres

Demostraron su talento, algo revolucionario en su época, recorriendo el mundo, documentando guerras y descubriendo perspectivas insólitas con una mirada propia que transformó para siempre la fotografía.

Pioneras, mujeres admirables que se adventuraron en un mundo de hombres

El de la fotografía es un territorio dominado por la misma dinámica que ha determinado la historia de la sociedad, marcada por la exclusión y la discriminación de género que han relegado sistemáticamente el trabajo de las mujeres. La exposición que Tiffany presentó en Roma, bajo el título Retratos de mujeres fotografiadas por mujeres americanas, reunía a fotógrafas pioneras que supieron entrelazar la propia experiencia y la historia a través de imágenes que mostraban la visión femenina de la vida.

De hecho, con pocas y excelentes imágenes puede narrarse la historia de Estados Unidos, desde Margaret Bourke-White, que trepó a lo más alto del Empire State para lograr una perspectiva que nadie ha vuelto a capturar, hasta Lisette Model, pionera de la fotografía callejera neoyorquina, un movimiento estético y social de los años 40 en el que también militó Diane Arbus, ensanchando el horizonte del imaginario americano. La historia de las pioneras fotógrafas norteamericanas brinda ejemplos de pureza emotiva, como el de Dorothea Lange, que abrió el camino a la experiencia documental y construyó el relato de la Gran Depresión. Pero, por encima de todo, cada una de sus imágenes demuestra la fuerza e intensidad de la mirada femenina, que aquilata una perspectiva activamente revolucionaria.

Pioneras, mujeres admirables que se aventuraron en un mundo de hombres

Lee Miller (1907-1977). Nacida en Nueva York, trabajó como modelo en los años 20. Se instaló en París e inició carrera como fotógrafa de moda y arte. Frecuentó a intelectuales y artistas, como Man Ray y el pintor surrealista Roland Penrose, con quien se casó. Gran retratista, fue corresponsal de guerra para Vogue y documentó la liberación de París.

Dorothea Lange (1895-1965). Nacida Nutzhorn, adquirió el apellido materno a los 20 años. Estudió en Columbia y más tarde abrió un estudio de retratos en San Francisco. Reflejó la vida de los emigrantes en las zonas rurales durante la Gran Depresión de 1929. Tras la Segunda Guerra Mundial, enseñó fotografía en California, hasta su muerte, junto a Ansel Adams e Imogen Cunningham.

En la foto, retrato de Florence Owens Thompson, de 32 años, una madre emigrante que carga con sus hijos y el peso de la desesperanza. La foto forma parte de un reportaje encargado por la FSA (Farm Security Administration). Fue hecha en 1936, a la autora le valió el premio Pulitzer y se convirtió en símbolo de la Gran Depresión.

Pioneras, mujeres admirables que se aventuraron en un mundo de hombres

Eve Arnold (1912-2012). Nacida en el seno de una familia rusa judía, a los 32 años se trasladó a Nueva York, donde estudió fotografía. En 1952, se integró en la agencia Magnum. Célebre por sus retratos, los de Marilyn Monroe la consagraron. Viajera incansable, en 1980 expuso su trabajo sobre China. Murió en Londres a punto de cumplir 100 años.  

Toni Frissell (1907-1988). Nacida en Nueva York, aprendió fotografía con Edward Steichen y Cecil Beaton. Empezó como fotógrafa de moda en 1931. Más tarde se unió a la Cruz Roja y a la Fuerza Aérea norteamericana, cubriendo la Segunda Guerra Mundial.

Desde 1950, Toni Frissell retrató a los personajes más influyentes de la época, y trabajó para publicaciones como Sports Illustrated y Life. En la foto, lady 'Slim' Keith, mujer de la alta sociedad neoyorquina, retratada para Harper's Bazaar. Fue una innovadora en el terreno de la fotografía de moda. Frissell siempre destacó por el énfasis que ponía en la actitud dinámica de sus modelos.

En la foto, Jacqueline Kennedy con su hija Caroline en la Casa Blanca, en 1960.

Etiquetas: feminismo

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