Mujeres seducidas por ISIS: ¿qué hay detrás?

La formación terrorista pone en marcha una campaña de captación de mujeres que cala entre las europeas.

1

A principios de este año, Amira Abase y Shamina Begun, de 15 años, y Kadiza Sultana, de 16, tomaban un avión en Gatwick-Londres con rumbo a Estambul y después a Siria. Estas tres jóvenes británicas, activas en redes sociales y buenas estudiantes, renunciaban a su familia y su libertad para unirse al Estado Islámico (EI), y ser activos en las filas de la organización terrorista más brutal con la mujer.

Unas 20.000 personas se han desplazado a Siria e Irak para integrarse en el EI, de ellas 4.000 proceden de Europa Occidental, y 550 (un 13,7%) son mujeres.En España, ellas representan el 10% de los desplazados al conflicto para luchar en la yihad. Una cifra similar a la de otros países de nuestro entorno como Reino Unido donde Amira, Shamina y Kadiza o las gemelas Zahra y Salma Halane fueron captadas en plena adolescencia.

"El Estado Islámico ha lanzado una campaña específica para reclutar mujeres", explica Carola García-Calvo, investigadora en el Programa de Terrorismo Global del Instituto Elcano. "Desde que se estableció el califato en junio de 2014, el proyecto del Estado Islámico es construir una nueva sociedad. Al igual que en un principio fueron objeto de captación médicos, ingenieros, profesores… y se recurrió a redes profesionales como LinkedIn, ahora se ha diseñado una campaña destinada a atraer esposas para los muyahidines, que se encarguen de procrear y educar a nuevos niños en el salafismo yihadista".

Las reclutadoras son principalmente otras mujeres y las vías son las redes sociales, en las que las encargadas de atraer nuevas personas a la causa pintan una imagen romántica e idealizada de la vida en el califato. "La campaña de propaganda es brillante. La generan personas criadas en Occidente, adaptadas al medio, Internet, y al lenguaje de aquellas a quienes se dirigen", dice García-Calvo. El perfil de la captada es muy joven (entre los 14 y los 32 años) y pertenece a la segunda generación de inmigrantes. Sin embargo, el entorno social es muy variado. Lubna Mohamed, ceutí y una de las últimas captadas por el EI en España, era una profesora de clase media con nivel cultural alto.

2

En las pocas fotos de la joven que circulan por Internet, se la puede ver maquillada, sonriente y con mechas en el pelo. Los tentáculos de la organización terrorista en Europa para el reclutamiento de mujeres son largos y efectivos. A principios de este año se produjeron siete detenciones, entre ellas las de cuatro mujeres en Ceuta, Melilla, Barcelona y Marruecos. La Operación Kibera desarticuló una red de captación y envío de mujeres al Estado Islámico desde nuestro país.Existe un perverso halo de romanticismo alrededor de este grupo terrorista que resulta atractivo a jóvenes musulmanas nacidas y criadas en Occidente y a menudo sensibles al haber sido discriminadas por sus creencias.

Se trata de aquellas que no se sienten del todo cómodas con su entorno, pero tampoco se identifican con la cultura de procedencia de sus padres. "La yihad les ofrece un proyecto de vida y una identidad. Les dice: tú no eres italiana, española, marroquí, ni pakistaní, tú perteneces a la Umma, la comunidad islámica", cuenta la investigadora. Pero ¿qué sucede cuando llegan a Siria o Irak? Su función principal es formar familias con los muyahidines para perpetuar el califato y reclutar a otras que hagan lo mismo. Es muy raro que practiquen la violencia directa. Su papel activo se reduce a formar parte de la brigada Al Khansaa, una suerte de policía moral que vela por el cumplimiento de la sharía y que también ha estado más activa recientemente con la publicación de un manifiesto sobre el papel de la mujer en el EI. A los secuestros y asesinatos de mujeres ahora hay que añadir la incomprensible, pero efectiva, capacidad de atraerlas a las filas de la barbarie.

Continúa leyendo...

COMENTARIOS