Una empleada japonesa se disculpa por haberse quedado embarazada

La guardería en la que trabaja la joven impone a todas sus empleadas seguir un calendario estricto de embarazos y bodas para evitar bajas simultáneas.

El control de la natalidad es una realidad a la que numerosas parejas tienen que enfrentarse en varios países del mundo. La política del hijo único, aplicada en China durante décadas, fue el caso más rotundo. Pese a que el fenómeno se haya reducido notablemente, sigue afectando a millones de mujeres en el mundo. Es el caso en Japón. Una mujer, empleada en una guardería, fue duramente recriminada por su jefe al quedarse embarazada “fuera de su turno” y sin su consentimiento. La empresa, ubicada en la prefectura de Aichi en el norte del país, es una de las que planean un calendario de embarazos y bodas para sus empleadas con el fin de asegurarse de que todas no se den de baja al mismo tiempo. Las que más tiempo llevan en la empresa son prioritarias. El director del centro acusó a la joven embarazada de egoísmo y esta tuvo que pedir perdón con su marido por la situación.

Esta sorprendente historia fue mediatizada a través del diario Mainchi Shimbun, uno de los principales del país, que permitió al esposo de la empleada, de 28 años, explicar la situación: "Ocho meses después de nuestra boda, descubrimos que mi esposa estaba embarazada. Está empleada en una guardería y se volvió triste y ansiosa al enterarse. El director de la estructura donde trabaja había determinado una orden a respetar para no quedarse embarazada o casarse, y visiblemente según una regla implícita, las empleadas no podían hacerlo antes de sus superiores jerárquicos". En esta carte enviada al periódico se precisa que la joven tenía además problemas de fertilidad por lo que no podía gestionar del todo su embarazo.

Casos similares

No es el único caso registrado en el país. El control de los nacimientos también se aplica en otras empresas. Una mujer, empleada en una firma de cosméticos,  de 26 años, fue instada por su superior a no tener hijos antes de los 35 años. La mujer recibió un documento en el que se detallaba el tiempo y momento exacto que tenía para tener y criar a su futuro hijo. Este informe fue enviado a las 22 empleadas de la empresa con una advertencia clara: si se quedaban embarazadas antes, podrían sufrir un castigo. Estas chocantes imposiciones refuerzan las desigualdades persistentes en el país asiático que está en la cola de los estados que velan por la igualdad, según la clasificación del Foro Económico Mundial.

Sophie Fernández

Sophie Fernández

Ser periodista y un buen café son dos de las razones que me tiran de las sábanas cada mañana. No imagino un mundo sin igualdad, novelas de Victor Hugo, moda, viajes, belleza, tortilla poco cuajada ni rock de los 50. Con el corazón en constante vuelo directo París-Madrid. Y los pies enfundados en bailarinas de punta.

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