Los cambios de que debes conocer sobre la reproducción asistida: nuevos límites de edad e inclusión LGTBI

Sea cual sea el motivo para recurrir a estas técnicas, hay novedades en la legislación que amplía el espectro de personas que pueden cumplir su deseo de quedarse embarazas a través del sistema nacional de salud. Conócelas.

La decisión de tener un hijo en al sociedad actual está condicionada por factores muy diferentes: la edad, la situación sentimental, la posición económica o laboral e incluso la identidad sexual. Por uno u otro motivo, la natalidad en España desciende en picado y la planificación de la maternidad se retrasa, lo que conlleva también más dificultades para lograr ese embarazo. Esto hace que muchas personas recurran a las técnicas de reproducción asistida a través del sistema de sanidad público, con unos supuestos pautados para poder acceder a ellas y largas listas de espera. La buena noticia es que hay novedades al respecto, tanto a nivel local como a nivel nacional.

Hay que empezar poniendo en contexto la situación actual. El Covid ha trastocado nuestras vidas en muchos aspectos, también en lo que se refiere a la planificación de la maternidad. Si en condiciones normales a muchas personas les cuesta encontrar el momento adecuado, desde hace dos años muchas ni se atreven a planteárselo. Así lo confirma el  VII Estudio 'Conocimiento y Hábitos de fertilidad de las mujeres', que refleja que un 60% de las encuestadas se han visto obligadas a retrasar sus planes de maternidad debido a la pandemia por diferentes motivos, entre ellos el miedo al virus y la situación laboral inestable. España se encuentra entre los países europeos que más retrasan el nacimiento del primer hijo, según la última encuesta de Eurostat. "La pandemia está teniendo una incidencia en el retraso de los planes de maternidad y, en el caso de España donde la edad media para tener el primer hijo ya es de las más elevadas (31,22 años) supone un obstáculo para la capacidad reproductiva de las mujeres”, explica el doctor Joaquín Llácer, director médico de las clínicas Ginefiv.

Aún hay más... ¿Has notado que tienes desajustes con la regla después de pasar el virus? Tranquila, porque es bastante normal. Un estudio realizado por la Universidad de Extremadura ha concluido que, de las 17.500 mujeres encuestadas, entre el 45% y el 50% sufrió alteraciones en su ciclo menstrual después de la Covid-19. Y claro, esto puede dificultar las posibilidades de quedarse embarazada.

En Madrid se permitirá hasta los 45 años

En este contexto, los cambios en la ley de reproducción asistida que prepara la Comunidad de Madrid supondrán una gran oportunidad para mujeres maduras, ya que se amplía la edad límite de los 40 a los 45 años. Una medida que los expertos valoran con cierta cautela, porque el hecho de retrasar la maternidad incrementa también el riesgo y esto ha de ser tomado muy en cuenta. Así nos lo explican desde Ginefiv: "Es acertada si tenemos en cuenta que las españolas son las europeas que más retrasan el nacimiento de su primer hijo. Concretamente, el 8,8% da a luz por primera vez pasados los 40 años. Sin embargo, el objetivo global debería ser aumentar la concienciación sobre la importancia de no retrasar la maternidad, porque puede dar la falsa sensación de que se puede esperar sin que haya consecuencias negativas. Sabemos que a partir de los 35 años aumenta notablemente el riesgo de anomalías cromosómicas para el feto, la posibilidad de aborto y el número de tratamientos sin éxito. Esto se debe a un deterioro tanto de la reserva ovárica como de la calidad de los óvulos".

Esto no quiere decir que haya que descartarlo, pero la recomendación que hacen desde el centro médico consultado "es que las pacientes que optan por retrasar la maternidad se planteen la vitrificación de óvulos mejorando las posibilidades de lograr el nacimiento de un bebé sano en el futuro". El nuevo plan madrileño también abre la posibilidad de que recurran a este tratamiento en la sanidad pública mujeres que ya hayan sido madres con anterioridad, sube el número de intentos completos para llevar el embarazo a término de tres a cuatro y además anuncia la creación de un banco de ovocitos para la fecundación. Para todo ello se invertirán 4.500 millones de euros en los próximos cinco años. 

Solteras, lesbianas y transexuales, también

Estos cambios se sumarán a los ya implantados a nivel nacional, que también son importantes. Se incluye en los tratamientos de fertilidad del sistema nacional de salud a las mujeres sin pareja, lesbianas y bisexuales, y transexuales con capacidad de gestar. Todo un hito por la inclusión del colectivo trans. La orden firmada el pasado mes de noviembre revierte otra aprobada por la ministra Ana Mato en el año 2014 que excluía de estos tratamientos a todas las mujeres sin pareja heterosexual.  

Las técnicas de reproducción asistida para personas trans tienen una serie de particularidades médicas, como nos explican los expertos: "Por lo general, los tratamientos farmacológicos afirmantes del género pueden reducir las posibilidades reproductivas, por lo que es recomendable haberlos interrumpido previamente si se va a pasar por un proceso de reproducción asistida. En caso de que la transición aún no esté en esa fase, mujeres y hombres trans pueden llegar a tener hijos biológicos y/o llevar adelante un embarazo".

  

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